Con frecuencia se escucha decir que la vejez devuelve a la condición de niño al ser humano adulto. Y como para justificar sin proponérselo esa afirmación, Ramón Mesa, de 89 años, no pudo resistir la tentación ayer de compartir con estas niñas una mecedita en un columpio que encontró vacío en el Club Sirio Palestino Libanés, durante la fiesta navideña de la Asociación de Cronistas Deportivos. El Nacional/Manolito Jiménez

