Al 21 de noviembre, 211 mujeres han sido víctimas de feminicidio en este año en nuestro país. En el 2010, hubo 210 feminicidios. Según las estadísticas nacionales, cada 36 horas es asesinada una mujer, por lo que la cifra incrementará al concluir este año.
Dentro del incremento de la inseguridad ciudadana, uno de los dramas más alarmantes es el feminicidio, por cuanto desnuda la realidad sociológica y cultural del país, en el que el machismo tiene alta presencia, desafortunadamente. Es también una señal de la ausencia de valores.
Los últimos casos han mostrado un elemento muy común en otras naciones: la saña. El agresor no solamente se conforma con asesinar a la víctima, le estampa su odio a través de múltiples heridas con arma blanca o de disparos.
¿Hasta dónde vamos a llegar como sociedad permitiendo este tipo de violencia? En una sociedad en donde denunciar violencia de género constituye, en muchos casos, un riesgo para la víctima, ante las amenazas, presiones y chantajes de que muchas veces son objeto. Afortunadamente, se han producido notables avances, pero aún queda por vencer el temor de dar el paso al frente.
Noviembre es el mes de la familia, y sin dudas, la familia está en crisis. Hay muchos hogares que observan con silencio la violencia de género, la moral, la sicológica, que son producidas por monstruos, degenerados, que nunca han sabido lo que es la educación y el respeto a la condición humana.
Erradicar la violencia de género es tarea de todos. Es hora de cumplir con hechos y acciones, los discursos que se pronuncian en ocasión de celebrarse el Día Internacional de la Erradicación de la Violencia de Género. Hagámoslo en memoria a las 211 mujeres que hoy no pueden estar entre nosotros.

