Comencé a familiarizarme con los textos del Hip Hop y el Rap dominicanos cuando me solicitaron una ponencia sobre su posible influencia en el aumento de los casos de violencia contra la mujer, para la conmemoración del 50 aniversario del asesinato de las hermanas Mirabal, en la Escuela Internacional de Cine de San Antonio de los Baños. Los hijos de mis amigas me sacaron del You Tube un texto insólito: El Sapito, que dice entre otras cosas:
Yo ando bucando un mujerón con el saco. Mirame en la calle, coño que doy asco. Es Mozart La Pará con un cuero, con pelos en los sobaco , un texto en pleno año 2010 que parece ignorar que la mujer es un sujeto político que en el año 1942, casi un siglo después de la proclamación de la independencia, adquirió el derecho al sufragio y, a partir de 1962, con la celebración de las primeras elecciones democráticas, el sufragio activo.
Frente a La ley electoral 275-97, del 21 de diciembre de 1997, que estableció la cuota de candidaturas femeninas como medida de acción afirmativa para impulsar la representación de la mujer en diversos órganos estatales, Mozart proclama:
Y yo tenía un sapito/ pero me lo cambiaron por maco/ Mami no me des tu maco
Maco-mujer, para quien, con el objetivo de asegurar una efectiva aplicación de la cuota femenina, la Junta Central Electoral emitió la Resolución Numero 4-2010, que fijo la cantidad mínima de mujeres que debía postular cada partido político.
Frente a estas acciones, fruto de décadas de esfuerzo, sacrificio y tenacidad de las mujeres del mundo y de las dominicanas, Milka la más dura, dice en Dale ven, ven /Dale ven, ven /Tu ere el delincuente que me pone demente/ Yo sé que yo te guto que tú quieres comeme.
Confirmando que una expresión erótica de la subcultura juvenil vale más que cientos de edictos de la ONU, fomentando un erotismo exacerbado en la niñez dominicana y un incremento asombroso de los feminicidios íntimos, o de carácter general, en los últimos años, que ya comienza a verse como causa de muerte en mujeres a partir del grupo de 10 a 14 años.
Partiendo de que la mujer, según Mozart, es un jarro, o un maco (sapo), un maco jarro con un fondo sin fin, una desacatá, una vieja asará, una guanabana para la cual .mi banana esta pará, no sorprende el que los asesinatos de mujeres vía la violencia domestica, que es también sexual, no sea un hecho aislado, sino que responde A UN PATRON CULTURAL, convirtiéndose en la expresión más cruda del patriarcado; ni que el Departamento de Estadísticas de la Procuraduría haya registrado 117 feminicidios, entre enero y junio de este año, una cifra más alta que el año pasado para el mismo período, confirmando que en nuestro país la mujer es una pertenencia de poco valor, una guanábana que cuando madura se pudre.

