Estaba en el salón de belleza, esperando el tiempo proverbial para que el tinte funcionara en mi cabeza, ya con canas dispersas (prometo que cuando todo esté blanco me dejaré mi pelo natural, pero ahora se ve horrible), cuando noté que mi salonera tenía puesta en la radio una estación que era la del Ministerio de Educación.
Tengo varios nietos en primaria, dijo, y están recibiendo las clases por esta vía, pero no estoy conforme. ¿Por qué? Porque realmente no les dan clases. Escuche para que usted vea.
Y escuché.
Lo que el Ministerio cree que son clases son en realidad cápsulas de muy bajo contenido educativo, excepto por las canciones, que se repiten ad infinitum en el programa, junto con los anuncios del horario de clases, con una voz bastante ridícula por cierto. ¿Quién dijo que la niñez es estúpida?.
Conté quince anuncios en el espacio de una hora y me quedé esperando una clase, de lo que fuera.
Ya sé que la modalidad de las clases vía radio es una exigencia nueva para la cual los directores de la radio educativa no necesariamente estaban preparados, pero cuando uno no está preparado pide ayuda a quienes tienen experiencia. Yo no tengo mucha, pero aquí van mis recomendaciones.
1.-Hay que separar los horarios. Primaria en la mañana y secundaria en la tarde.
2.-Hay que organizar las clases por deficiencias: Tomemos las Matemáticas, donde estamos en el nivel más bajo en la región, y dedicarle toda una mañana a esa materia. Primero motivándola: Por qué es importante saber Matemáticas.
Segundo, bregando con estereotipos sobre la materia: “Es difícil”, “No la entiendo”. La historia de la materia: orígenes, grandes matemáticos, grandes descubrimientos. Y finalmente la materia organizada según los niveles. Eso se lleva una mañana.
3.-Este proceso se repite con cada una de las grandes deficiencias de Primaria, como la Lengua Materna. Y al igual con las Ciencias.
Las canciones son importantes para romper la rutina, pero la educación que se imparte debe ser continua y por bloques sólidos de conocimiento.
4.-Hay que abrir una línea de intercambio con los y las oyentes para que pregunten lo que no entienden o tienen que aclarar después de cada sesión.
5.-Y hay que evaluar las sesiones con regularidad preguntándole a padres, maestros e infancia para qué le han servido las clases, qué han aprendido, qué no quedó claro.
6.-Las escuelas a distancia, por radio, tienen una vasta experiencia en este campo. Por favor asesórense, nútranse con sus mensajes medioambientales, no sexistas y no racistas. El ser humano que queremos crear, la persona nueva, la nueva dominicanidad que vamos a construir es ¡nueva!.
Por: Chiqui Vicioso
luisavicioso21@gmail.com

