Prevalece un sistema de valoración que conduce a los partidos políticos a ceñir sus metas al número de asientos a conseguir en el Congreso, echando a un lado la calidad moral y profesional de los nominados. Cuenta la cantidad, no la calidad de los congresistas. Eso explica, sin justificar, los quebrantamientos morales o descuidos para escogerlos.
Este sistema de partidos se ha ido deteriorando. Atrapados en la impunidad, las agrupaciones y sus dirigentes se han ido apartando de los auténticos valores e intereses del ciudadano político que suele agruparse para ejercer sus derechos y poder, a través de las fuerzas vivas, grupos de presión o sociedad civil.
Sin embargo, hay candidatos, del PLD, el PRD y el PRSC, que renuevan el espacio político. Su sola participación salva y justifica los gastos y parafernalia que regularmente rodea a los procesos electorales.
Cito a unos cuantos, a manera de ejemplo, para mostrar que no todo está perdido y para que los dirigentes se enteren de que no faltan cuestionamientos ni una atenta vigilancia y control de su comportamiento.
Podrás estar o no de acuerdo con los lineamientos y filiación de Ito Bisonó, pero no dudas en reconocer sus méritos como ciudadano honesto y como legislador preocupado por los asuntos de Estado, la salud pública, la educación y el bienestar social.
Lo mismo podemos decir de José Rafael Vargas, candidato a senador de Espaillat por el PLD. Probado gerente, competente profesional de la comunicación y el derecho, cuyas muestras de humildad y honestidad le auguran gran éxito en la carrera política.
Tunty Rutinel, candidato a senador de la provincia Santo Domingo, es una señal de que el PRD hace esfuerzo para presentar los valores que le dan vigencia, rescatando la estima y el reconocimiento de los votantes.
Las agrupaciones cuentan con dirigentes presentables. El PLD tiene en el senador Domínguez Brito a un profesional brillante y digno, y la Fuerza Nacional Progresista aporta a Pelegrín Castillo, un legislador de oro.
Igual, el PRD puede mostrar varios, entre ellos a Yayo Matías, senador de Valverde, a Milagros Ortiz, a Tolentino Dipp. El PRSC no se queda atrás con la presencia de Frank Martínez y otros diputados muy valiosos.
Podría citar a otros ciudadanos merecedores de reconocimiento. Pero éste es sólo un ejercicio provocador. Los partidos deben saber que estamos atentos. Y que, como decía Juan Bosch, conocemos al ciego durmiendo y al cojo sentado.
