Editorial

A puntapié

A puntapié

El gobierno de facto de Honduras mostró ayer parte de sus garras  al impedir el retorno a Tegucigalpa del presidente Manuel Zelaya y reprimir a balazos a la muchedumbre que acudió  al aeropuerto a recibir al depuesto jefe de Estado.

Vehículos militares fueron apostados  en medio de la pista  de la terminal aérea para evitar el aterrizaje del avión que transportaba al presidente Zelaya, en otro desafío del clan golpista a la comunidad internacional, que exige la reposición en el poder del mandatario.

Además de bloquear  la vía de aterrizaje, tropas militares la emprendieron a tiros y bombazos contra seguidores de Zelaya, con saldo de al menos un muerto y diez heridos.

 Es claro que las organizaciones  de Naciones Unidas (ONU) y de Estados Americanos (OEA) no deben ni pueden ceder en  su propósito de procurar a toda costa el retorno de la democracia a Honduras y conjurar así un despropósito que tendría  perniciosos efectos sobre el resto del Continente.

De nada sirvió la presencia  en Honduras del secretario general de la OEA, doctor José Miguel Inzulza, a quien  el equipo golpista le advirtió que  el golpe de Estado  contra Zelaya es una acción irreversible.

La actitud troglodita asumida ayer por el  presidente títere, Roberto Micheletti, quien  impidió también aterrizar el avión que transportaba a los presidentes de Argentina, Ecuador y Paraguay, y reprimió a la población,  debería endurecer aún más la posición de la OEA y la ONU, de que los golpistas se larguen  cuanto antes.

El golpe de Estado en Honduras es inadmisible para America Latina, que ha sufrido de cruentas  dictaduras civiles y militares que desencadenaron guerras civiles, genocidios o  conculcación  de los derechos  civiles y políticos.

La comunidad internacional tiene el compromiso  de no desmayar hasta lograr el desalojo del gorilismo resurgido  en  Centroamérica.

Por el bien de la democracia de América Latina es menester sacar  apuntapié  del Palacio de Honduras al indigno  que  hoy usurpa la Presidencia de ese país.

El Nacional

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