Si me pidiesen una sola razón por la cual Danilo Medina debe ser el próximo presidente de la República, diría que esa sería el difícil entorno internacional y el consiguiente peligro de que la economía dominicana retorne al despeñadero, pues el candidato del PLD y partidos aliados se ha preparado en todos los aspectos para garantizar que la nave nacional no zozobre en el proceloso mar de la crisis global.
El origen del crack financiero y económico de 2000-2004 no se puede atribuir exclusivamente a uno, dos o tres banqueros. Esa hecatombe tuvo su origen primigenio en el manejo equivocado o imprudente de variables monetarias y económicas.
Esa desgracia se produjo a pesar de que la economía mundial marchaba bien, aun después de los atentados contra las Torres Gemelas y el Pentágono, por lo que el riesgo de un problema mayor en un muy hipotético caso de retorno de esa gente, se debería multiplicar por mil. La opción de Danilo y Margarita se presenta como antídoto preventivo.
El crecimiento de la economía mundial para este año será de 3.5%, menor al registrado en 2011 (3.9%), mientras el PIB real de las economías avanzadas apenas crecerá en 1.4 %, aunque América Latina experimentara un crecimiento de 3.7%, pero la Zona Euro se hundirá más, con crecimiento negativo previsto para este año (-0.3%) y -0,9% para 2013.
El Fondo Monetario vaticina que España, hasta el 2017, no recuperará el nivel de crecimiento anterior a la crisis, lo que ofrece una idea de lo trágico que seria que la economía dominicana choque de nuevo con la misma piedra.
La Comisión Económica para América Latina (CEPAL) reveló que Republica Dominicana es el principal recipiente de la inversión extranjera directa en el Caribe (53%).
La economía dominicana sobrevivió al desastre de 2000-2004 y ha retornado al crecimiento pleno a pesar del difícil entorno internacional y como ejemplo se destaca que mientras el déficit fiscal de España alcanza los 8,5% del PIB, aquí es de 1.9%, en cumplimiento de una meta esencial con el FMI.
El programa de gobierno de Danilo Medina ha sido diseñado para afrontar la crisis externa, mantener el crecimiento por encima del 5%, elevar el nivel de inversión extranjera, reestructurar el modelo vigente para generar empleos dignos, elevar la competitividad sistémica y promover la innovación en las empresas y negocios.
Danilo habla de renovar confianza, credibilidad y efectividad en la gestión pública, de reducir la exclusión social y baja calidad de vida, por lo que puede decirse que por audaz y visionario, resulta el hombre ideal para sustituir en la presidencia de la República a otro coloso, el doctor Leonel Fernández.

