He dicho que intereses partidarios carentes de argumentos y de conciencia levantan humareda de confusión en procura de que el ciudadano ordinario no alcance a comprender o valorar los ingentes esfuerzos que se realizan para evitar que la tormenta de la crisis global arrase con la estabilidad macroeconómica y se lleve por delante a la gobernabilidad política.
Gente prevalida de tanta malicia como ignorancia bombardean a la ciudadanía por radio, televisión, prensa escrita e internet de mentiras y estupideces que solo sirven para medir niveles de ignorancia o cretinismo, como aquel vocero de una comisión económica partidaria que ha dicho que el Gobierno colocaría bonos soberanos adicionales por 250 millones de dólares en violación a la Ley de presupuesto, la Constitución y el acuerdo con el FMI.
Ese economista y dirigente político no se preocupó en abrir la página web del ministerio de Hacienda para confirmar que los bonos ya colocados ascienden a 500 millones de dólares y no a 750 millones, cifra que aparece como parte del Presupuesto Nacional 2011. Ignora que los US$250 millones que cita como vencidos del 2010, quedaron incluidos junto a una cantidad similar en una ley aprobada este ano.
Otro parlanchín expuso la novedosa tesis de que el Ejecutivo se endeuda para pagar deuda, algo así como un reenganche, sin entender que en el diseño de un presupuesto del Gobierno Central correspondiente a este ano se insertó un financiamiento por 97 mil millones de pesos, así como el pago del servicio de la deuda externa por 63 mil millones, sin que una cosa se conecte directamente con la otra.
Hay quienes pregonan que el endeudamiento externo se ha triplicado durante la actual administración, pero ocultan que esa variable se mide comparando la deuda con el Producto Interno Bruto (PIB), lo que arroja disminución en vez de incremento.
La Comisión Económica del PRD sostiene que el Gobierno ha violado de manera reiterada el acuerdo Stand by con el Fondo Monetario, pero el Directorio de ese gendarme aprobó la Quinta y Sexta carta de Intención, dispuso el inmediato desembolso de 342 millones de dólares y elaboró un informe laudatorio sobre el desempeño de la economía dominicana, que dijo crecerá este año un 5.5 por ciento del PIB.
Esa gente olvida que el último gobierno perredeista (2000-2004) no pudo completar una sola Carta de Intención con el FMI con el que abortaron dos intentos de acuerdos que sumieron a la economía en coma profundo, mientras que el convenio a que pudo arribar la anterior administración del PRD (1982-86), provocó una poblada con saldo de más de un centenar de muertos en menos de tres días.
La realidad objetiva se revela contra cualquier mentira, por lo que la humareda de confusión que esa gente levanta no logrará el propósito de obnubilar a la ciudadanía.

