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Abandono del Darío causó renuncia

Abandono del Darío causó renuncia

 Las precariedades que el Presidente  Danilo  Medina, observó ayer en el hospital Doctor Darío Contreras fueron las mismas que hace un mes  provocaron la renuncia del director de ese centro de salud, doctor Héctor Quezada.   

El Darío Contreras, el principal centro especializado en traumatología del país, es sumamente pequeño para las 60 mil personas que atiende de emergencia cada año, muchas de las cuales no disponen  ni siquiera de recursos para pagar una radiografía.

Debido a esa situación es que los pacientes antes de ser intervenidos deben esperar en los pasillos, tirados sobre cartones en el piso, en camillas y en atiborradas salas que parecen  exhibidores de un museo natural.

La gran cantidad de pacientes requieren atenciones que no pueden ser cubiertas con los siete millones doscientos mil pesos que el Gobierno central le otorga al hospital cada mes como subsidio.

Por eso el centro de salud tiene una deuda que supera los 120 millones de pesos, que  no ha podido ser saldada pese a las constantes solicitudes del doctor Quezada a las autoridades.

Cansado de administrar precariedades y dolencias  en los últimos nueve años, el doctor Héctor Quezada, de 66 años, decidió irse a su casa y disfrutar de un descanso después de 38 años de servicios médicos, de los cuales 34 los ha dedicado al Darío Contreras.

Para Quezada la crisis que envuelve a los hospitales del modelo tradicional lleva a enfermar a quienes buscan dar respuestas a la creciente demanda que tienen los pacientes.

“Aquí la mayoría de los pacientes no cuentan con recursos ni para pagar una ínfima cuota de recuperación, incluso cuando un paciente se muere el hospital debe agenciarle el ataúd y el traslado”, dijo a la periodista Doris Pantaleón, del periódico Listín Diario, al renunciar.

Quezada ocupó el cargo de director del hospital Darío Contreras durante los primeros cuatro años de gestión del expresidente Leonel Fernández, desde el año 1996 hasta el 2000, y posteriormente volvió a ocupar el cargo en el 2004, hasta hace un mes cuando renunció.

Actualmente el  hospital atiende 60 mil emergencias todos los años, el doble de las que atienden los hospitales Juan Bosch, en La Vega, y el Ney Arias Lora, que en conjunto reciben una subvención tres veces mayor.

Otro grave problema del Darío Contreras es que atiende pacientes de todo el territorio nacional, sin tomar en cuenta si están asegurados o si pertenecen al régimen subsidiado de salud.

Con 53 años de haber sido construido, el hospital Darío Contreras es un edificio viejo, convertido en una coladera por la gran cantidad de filtraciones, sin área de parqueo y sin ninguna posibilidad de más remiendos, porque fue levantado para una población de 400 mil personas.

La situación del centro de salud es tan irregular que no dispone de un eficiente sistema para disponer de  los residuos tóxicos y peligrosos que produce.

Además, el sistema de pozos sépticos y de las aguas  cloacales está dentro del área interna del hospital.

  En el   Darío Contreras es frecuente ver a pacientes llegar en la parte trasera de camionetas, motocicletas y otros vehículos inapropiados.  

Pese a que fue ayer que la crisis del hospital Darío Contreras fue comprobada por el presidente Danilo Medina, la misma es vieja, muy vieja, tanto que muchos ya no la recuerdan, solo algunas personas, como el doctor Héctor Quezada.

El Nacional

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