Parece que fue ayer, febrero del 2020, que el Comité Olímpico Dominicano, dirigido por Luis Mejía Oviedo, otorgó el aval para que nuestro país buscara la sede del montaje de los Juegos Centroamericanos y del Caribe 2026.
No es mi costumbre hablar en término personal para no afectar el criterio, como enseñó Mario Puzo, pero recuerdo que en la casa de Arístides Fernández Zucco,- El Chato- ideólogo del proyecto del montaje de estos juegos, junto a José Manuel Ramos, presidente de la Federación Dominicana de Deportes Ecuestres, tuve el privilegio, conjuntamente con el periodista Héctor García de participar en reuniones estratégicas en busca de hacer realidad lo que parecía un sueño inalcanzable.
Algunos olímpicos y federados tenían tan poca fe en el proyecto, que José Manuel Ramos tuvo que pagar de su bolsillo los 10 mil dólares exigidos para la solicitud de la sede.
Hoy, los Juegos tienen muchos jefes que estuvieron muy lejos en su fase inicial, pero eso ya es una costumbre en la República Dominicana. Como aficionado al estudio de la historia, no me resulta extraño ni frustrante, simplemente, se confirma que, en el deporte ocurre lo mismo que en la política. (¡), siempre aparece una élite de poder que sustituye la meritocracia.
De todas maneras, lo trascendente, es que el presidente de la República Luis Abinader, haya hecho una solicitud de integración total a los Juegos Centroamericanos y del Caribe que deberán ser inaugurados el 24 de julio del año en curso.
Nadie alberga duda alguna de que el presidente acertó al escoger al periodista José Monegro, director del periódico El Día como presidente del Comité Organizador.
Al preferir a Monegro sobre otros que anhelaban el puesto, el presidente Abinader garantiza absoluta honestidad en el manejo de los recursos económicos.
Los presidentes son sabios. El mandatario sabe perfectamente que el pueblo dominicano se integrará a la justa regional masivamente.
En el fondo, está haciendo un llamado a los responsables de que haya buenos resultados en la consecución de medallas: Comité Olímpico Dominicano, federaciones deportivas nacionales y todo el cuerpo técnico que coadyuva a un mejor rendimiento de nuestros atletas.
El presidente Abinader tuvo palabras de elogio para los organizadores: José Monegro, presidente del Comité Organizador, Kelvin Cruz, ministro de Deportes y Luis Mejía Oviedo, presidente de Centro Caribe Sports, pero su profunda satisfacción está en saber que los recursos se están manejando con absoluta pulcritud, austeridad y un sentido cabal de que son recursos públicos que emanan de los impuestos de los dominicanos a quienes habrá que rendirle cuentas.

