Opinión

Abuso sexual

Abuso sexual

Unas 2 mil 600 denuncias de abuso sexual a menores se reciben todos los meses en el Ministerio Público en el país, en un ascenso sostenido, lo que afecta el normal desarrollo psicológico de ellos, los cuales presentan depresión, angustia, miedo, inseguridad, insomnio, y luego, trastornos en su personalidad.
Los depredadores, por lo general están en el entorno familiar o en la vecindad y tratan de ocultar los hechos amenazando o aplicando castigos físicos a las víctimas del abuso, lo que constituye un agravante.
Las edades más frecuente entre menores violados oscila entre los 12 y 17 años, un porcentaje de 59.11 por ciento de los casos, seguidos por el grupo de seis a 11 años, que representan el 21 por ciento registrados.
Los de 0 a cinco años, son el 9.8 por ciento. Pese a que una gran cantidad de violaciones sexuales a menores son silenciadas por las víctimas y sus familiares, las sentencias contra los victimarios van en aumento.
Los mayores obstáculos en el proceso judicial se establecen cuando quienes abusan sexualmente de menores son familiares y hacen ofertas económicas o presiones, para que oculten los hechos.
Cuando hay ocultamiento, los ofendidos ofrecen declaraciones dubitativas frente al interrogatorio de los representantes de la ley, 85 por ciento de los casos, lo que dificulta la aplicación de justicia.
Otra causa es el miedo a exhibir la ofensa ante la sociedad, lo que avergüenza además a la familia y crea un estigma en la víctima, por lo que deciden dejar la violación en la sombra y al ofensor en libertad.
Las secuelas del abuso a menores pueden prolongarse hasta la adultez, entre ellas la depresión crónica y el suicidio; cuando se hace justicia, las condenas al violador oscilan entre 10 y 20 años de prisión.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación