Uno de los socios mayoritarios del consorcio Dream Casinos denunció este martes que teme por su vida y la de su familia, luego de que fuera apresado y fichado por la Policía tras un embargo que le hizo uno de los accionistas minoritarios al edificio de la empresa, en la avenida Los Próceres. Idelfonso Santiago Valverde Germosén narró en visita a El Nacional que el señor Andrew Pajak, quien es un socio minoritario de la empresa, con un 15 por ciento, ocupó por la fuerza el edificio Unicorp, ubicado en la avenida Los Próceres, número 50 de la capital, el 31 de octubre del año pasado.
Dijo que para hacer la ocupación, Pajak, a través de su representante Pavle Kolic, se valió de una sentencia dictada el 30 de octubre del 2013 por la Novena Sala de la Cámara Penal del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional.
La sentencia autorizaba a Pajak, como accionista minoritario, a entrar a las instalaciones del casino del hotel Meliá y a las oficinas administrativas de la empresa.
Sostuvo que sorpresivamente, con la ayuda de la fuerza pública, Andrew Pajak y su representante Pavle Kolic utilizaron esa sentencia para embargar el edificio Unicorp y quedarse con él. Idelfonso Valverde declaró que lo más sorprendente de todo lo es que durante el embargo fue hecho preso y fichado por la Policía, a pesar de que es el representante del 85 por ciento de las acciones de la empresa, cuyas acciones son propiedad de los señores Antonio Carbones y Francesco Carbones.
Santiago Valverde Germosén dijo que, con la ayuda de las autoridades, este socio minoritario, que apenas tiene un 15 por ciento de las acciones, se ha quedado prácticamente con el control de la empresa y que abusivamente lo apresaron y lo ficharon como si fuera un criminal, sin justificación alguna, razón por lo que teme por su vida.
Sostuvo que se trata de una componenda evidente, en razón de que a su favor la Octava Sala Penal del Distrito Nacional dictó una sentencia mediante la cual se ordena su entrada al edificio, pero que sin embargo las autoridades se niegan a otorgarle la fuerza pública.
Idelfonso Valverde Germosén precisó que es evidente que el accionista minoritario Pajak extralimitó el alcance de la sentencia de la Novena Sala, debido a que se le ordenó la entrada al edificio, pero que sin embargo terminó ocupándolo.
Subrayó que tanto a él como a los señores Carbones les han violado todos sus derechos, en virtud de que ahora no pueden penetrar a las instalaciones de la empresa, a pesar de una sentencia que así lo ordena.

