Para desmentir el criterio de no pocos políticos y analistas, de que durante los últimos seis años la economía dominicana permanece estancada o girando en círculo, el Banco Central ha elaborado una especie de instructivo para interpretar los reportes de organismos y agencias internacionales sobre estadísticas, ranking de desempeño económico e índice de desarrollo humano.
Como si fueran textos bíblicos, las cifras sobre crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) o comportamiento de indicadores económicos y sociales pueden tener lecturas tan diversas o divergentes, como serían los intereses de quienes defienden o censuran esos datos.
Aunque las autoridades monetarias admiten que República Dominicana tiene aún importantes retos económicos e institucionales por los cuales seguir trabajando, consideran como un desacierto afirmar que su economía se encuentra en estado de inanición permanente.
Lo que preocupa al Banco Central es el alegado uso indiscriminado de los mentados “rankings” mundiales y regionales sobre avance o retroceso en indicadores económicos y de desarrollo humano, en muchos de los cuales el país aparece rezagado o en situación de retroceso.
Al señalar que el posicionamiento de la nación en cualquier ranking debe ser analizado en el contexto en que se construye, el Banco Central recomienda a los analistas establecer si el conjunto de países ha avanzado o retrocedido en sus indicadores, para poder precisar la real situación de República Dominicana ante cualquier evaluación.
Autoridades y economistas deben auscultar la anatomía de la economía dominicana por vía del examen o evaluación de sus instituciones, infraestructura, ambiente macroeconómico, educación básica, avanzada, entrenamiento, eficiencia de los mercados de bienes y laboral, tecnología, innovación y mercado financiero, tal y como lo recomienda el Foro Económico Mundial (WEF por sus siglas en ingles).
Para demostrar que la economía dominicana no ha estado estancada, el Banco Central revela que en los últimos seis años la inversión extranjera ha crecido en un 55 %, las exportaciones nacionales en 126 %, las zonas francas en 19 % y los ingresos en turismo en un 68 %.
Sin emitir juicio de valor sobre los fundamentos que esgrimen quienes creen que la economía gira en círculo, o los razonamientos de las autoridades, de que crece y se expande, lo mejor sería que cada cual reajuste su cartilla de análisis y ponderación en torno al comportamiento de las cuentas nacionales y de los Índices de Desarrollo Humano, para poder acercarse a la verdad.

