Dos acusados de ser sicarios de la red del fugitivo boricua José Figueroa Agosto y de los asesinatos del coronel José Amado González y González, del propietario de la Panadería y Reposteria La Francesa, Rubén Soto Hayet y Omar Antigua Polanco, respectivamente, exigieron este jueves a la Corte de Apelación del Distrito Nacional, ordenar su inmediata puesta en libertad, bajo el alegato de que fueron sometidos a la justicia fuera del plazo que establece la ley y de que fueron torturados para obligarlos a declarar.
Los alegatos de los imputados Gian Enrique Rojas Matos y Ricardo Pérez Mateo fueron expuestos a través del abogado Pedro Duarte Canaan, en la Tercera Sala de la Cámara Penal de la Corte de Apelación del Distrito Nacional.
Los jueces de dicho tribunal, Manuel Ulises Bonelly Vega, Nancy Joaquín Guzmán e Ysis Muñiz, decidirán sobre un recurso de apelación que interpusieron los imputados contra la medida de coerción que los envía a prisión por un año.
Los abogados de la defensa alegan que las autoridades trataron de sacarles confesiones en bases a supuestas torturas, presentando certificados médicos legales para respaldar su posición.
