En búsqueda de las vestimentas del Rey, es un relato que logra atrapar al lector de principio a fin. Describe las aventuras y visicitudes de la pequeña y curiosa Ana cuando, junto a otros amigos, emprende la misión de encontrar las vestiduras perdidas de un rey que está desnudo.
Este libro posee lo que todo buen libro exige: interés implicado en cada uno de sus componentes y en su totalidad.
De otro forma este decir: quien inicie su lectura llegara al final. Entra al lector en un tejido temático y formal, sin dilación.
En busca de las vestimentas del Rey tenemos un relato que recoge y se afirma en dos vertientes: una que proviene de la doctrina y práctica espiritual de Gurdjieff y la enseñanza de Jesús, las enseñanzas bíblicas; y la otra, que responde a la más pura ficción: sueño o realidad o las dos realidades en un paralelo fluir.
Historia de amor, escrita con amor, después de agotar tránsitos en la vida. Es, a la vez, la conjunción de diversos componentes estructurales y temáticos.
Relato en el que se aplica procedimientos estructurales muy del día: pluralidad de ángulos, inserción del diálogo en la masa del tejido expresivo, duplicidad de personajes circularidad del relato, yuxtaposiciones, paralelismo, referencias culturales diversas que reafirman el mensaje que, dentro de su ambigüedad natural e intrínseca, se busca que prevalezca sobre los otros sentidos que, necesariamente, genera la obra.
Y otra condición inherente, que es asiento de todas las otras: lo poético: cansado, agotado, más con plenitud de gozo espiritual, sus rostros resplandecían y sus labios reían.
Y sus retinas recibían al sol a ritmos de sus corazones. Y este emitía una gloriosa luz curativa que se derramaba sobre un pasto verde y amarillo y anaranjado.
Pájaros multicolores aleteando sobre su cabeza entonando himnos y salves. Una buena brisa le acariciaba al rostro, y aromas de flores y frutas se les impregnaban en la piel.
Sus corazones se llenaron de amor, en toda su gloria, y miraron hacia arriba en señal de gratitud.
Decir que está escrito con inteligencia sería una ofensa, tratándose del trabajo, algo para ser abordado con todos nuestros centros y sentidos.
Aquí prima más un sentimiento de conciencia hacia el trabajo.
Ada Hernández
Nació en Santiago de los Caballeros. Tiene una maestría en Diplomacia y Servicios Internacionales, en la Universidad Católica de Santo Domingo. Ha ocupado varios cargos en el servicio exterior, sirviendo en Washington, Caracas. Actualmente es embajadora.
En el año 2000 publicó el libro de poesía Veinte más uno.
