El Nacional
Los ladrones no sólo saquearon los escombros de la envasadora León Gas en la autopista San Isidro, también los negocios de la zona, denunciaron hoy varios comerciantes.
Entre los negocios saqueados figuran el centro ferretero J&L, la galería de arte Díaz Alvarez, y Javier Comunicaciones, localizados en la plaza Eva María, con la que se estrelló uno de los tanques de almacenamiento de combustible que voló a más de doscientos metros.
También fue saqueado el centro cervecero La Escala y otros negocios aledaños.
El fuego infernal que se desató tras el estallido de León Gas fue tan grande que a un kilómetro a la redonda los árboles están hoy botando las hojas porque se chamuscaron.
Julián Jiménez, propietario del centre ferretero J&L, dijo que las puertas de su negocio fueron destruidas por la onda expansiva de la explosión, lo que fue aprovechado por desaprensivos para robar materiales como pinturas, inversores, baterías y otras mercancías.
Jiménez dijo que el monto de lo robado lo sabrá cuando haga el inventario, porque al tratarse de materiales tan diversos es difícil cuantificarlos a simple vista. De la galería de arte Díaz Álvarez, además de las pinturas robaron repisas, juegos de comedor, candelabros y otras mercancía que el empleado Iván Acosta dijo que de manera preliminar se cree que sobrepasan los 800 mil pesos.
Igual suerte corrió Javier Comunicaciones, propiedad de Filis Javier, quien dijo que le robaron tres computadoras, dos acondicionadores de aire y otros bienes.
Este negoció todavía estaba a la intemperie este sábado, cuyas puertas de cristal fueron pulverizadas por la explosión.
Javier dijo que su casa, que está unos 600 metros detrás de la envasadora, se agrietó.
También sufrió daños el local de la farmacia Elsa, cuyas puertas también fueron destruidas por la poderosa onda expansiva.
Los ladrones aprovecharon que varias horas después de la explosión mucha gente aún no había retornado a sus hogares y mucho menos acercarse a los negocios de la zona.
Los locales comerciales más afectados son los de la Plaza Eva María que está frente a la envasadora, separada solamente por la autopista.
El centro cervecero La Escala y una compraventa que está al lado sufrieron graves daños en su estructura.

