El ministro de Economía, Planificación y Desarrollo, advirtió este jueves que el Gobierno tendrá en términos de gastos, que arroparse hasta donde le alcance la sábana, porque del actual presupuesto hay que sacar 22 mil millones para la CDEEE y el Banco Central y no hay la más mínima posibilidad de plantearse una reforma tributaria.
El ingeniero Temistocles Montás, dijo que originalmente se planteó reducir del actual presupuesto de varias agencias gubernamentales 11 mil millones de pesos para cubrir el déficit del sector eléctrico, pero que por presiones del Fondo Monetario Internacional hubo que adicional otros 11 mil millones para transferirlos al Banco Central en cumplimiento de la Ley de Capitalización de esa entidad.
El funcionario opinó que con esas reducciones, todas enmarcadas en el acuerdo con el FMI, el país entró en lo que definió como un proceso de consolidación fiscal, que cubrirá todo lo que queda del actual período constitucional.
Dijo que ese proceso de consolidación fiscal incluye reducir el nivel del endeudamiento externo en el 2011 y llegar al 2012 con un nivel de endeudamiento razonable.
En términos de déficits fiscal, dijo que la aspiración es terminar el 2011 con un déficit igual al 1.6 por ciento del producto interno bruto. Para este año el déficit está estimado en un 2.4 por ciento del PIB, equivalente, a 43 mil millones de pesos.
En cuanto al gasto público dijo ha disminuido y se mantendrá en niveles bajos y que el argumento esgrimido por la oposición en el sentido de que el Gobierno lo gastó todo en las pasadas elecciones no es más que un planteamiento político, realizado, según su parecer, por personas que se han pasado el tiempo pronosticando tormentas, ciclones, huracanes y otras desgracias en términos económicos.
El ministro dijo que el gasto público, ha bajado como consecuencia de la crisis ya que en el 2007 fue de un 19.1 por ciento del PIB, bajó en el 2008 a un 17 por ciento y actualmente se mantiene en un 16.5 por ciento del PIB y se mantendrá así en lo que queda de la presente administración, habrá que arroparse hasta donde alcance la sábana.
Esto último, debido a que no existe la posibilidad de plantearse una reforma tributaria que eleve los ingresos del Gobierno que hoy día no llegan a un 14 por ciento del PIB.
Montás afirmó, al intervenir en el programa Hoy Mismo, por Color Visión, que plantearse una reforma tributaria en estos momentos no será prudente por la crisis económica mundial además de que desataría un amplio debate político y un enfrentamiento del Gobierno con los sectores productivos.
Reconoció, en consecuencia que el ritmo de las inversiones públicas disminuirá y estará acompañado con una política de reducción de gastos casi obligada por las circunstancias.
Sin embargo, dijo que las inversiones públicas no desaparecerán, sino que serán más selectivas, y en el caso de la segunda línea del Metro de Santo Domingo, anunció que para el año que viene tendrá una importante asignación de recursos en el presupuesto.
Pronósticos
Montás dijo que los pronósticos de la oposición de que ocurrirá un desastre económico, no se corresponden con el manejo que se ha hecho de la crisis por parte del Gobierno en consonancia con el acuerdo firmado con el Fondo Monetario Internacional.

