KABUL. AP. Las protestas continuaban el lunes en Afganistán, con manifestaciones por cuarto día consecutivos _ algunas con consecuencias fatales _ por la quema del libro sagrado musulmán que fue organizada por un pastor en la Florida.
Las acciones afectan los esfuerzos de Afganistán por repeler el avance de los insurgentes liderados por religiosos extremistas del Talibán.
Las protestas en la provincia de Laghman, en el este del país, estuvieron a punto de convertirse en otro enfrentamiento mientras cerca de 300 manifestantes blandieron palos y lanzaron piedras contra la policía, que respondió haciendo disparos al aire, según relató un fotógrafo de The Associated Press que estuvo en el lugar. La marcha inició en el distrito de Alingar y la multitud se dirigió entre consignas hacia Mihtarlam, la capital de la provincia, donde se enfrentaron con agentes de las fuerzas de seguridad que intentaban mantenerlos alejados de la ciudad, dijo el general Abdul Aziz Gharanai, jefe de la policía provincial.
No obstante, los manifestantes se dispersaron mientras los agentes realizaban disparos de advertencia sin que nadie resultara herido, dijo Gharanai. El fotógrafo de The Associated Press tampoco escuchó hablar de personas lesionadas en el hecho.
Al menos 21 personas han muerto en los últimos tres días de protestas en todo el país.
La violencia fue causada por la quema del Corán realizada el 20 de marzo en una iglesia en la Florida _ la misma iglesia cuyo pastor había amenazado con hacerlo el año pasado durante el aniversario de los ataques del 11 de Septiembre.

