Por EMILIO ORTIZ
El Nacional
El secretario de Hacienda dijo en Bogotá, Colombia, que América Latina está experimentando un proceso de desaceleración económica que ha impactado negativamente en las recaudaciones fiscales, por lo que es el financiamiento la alternativa para los gobiernos poder mantener el mismo nivel de inversión pública e incrementar los programas sociales.
El licenciado Vicente Bengoa advirtió que si la región cae en una profunda recesión, las posibilidades de que Estados Unidos empeore su situación son muy altas, resaltando que una reducción en el consumo de los países latinoamericanos impactará negativamente en la producción de Estados Unidos.
Por ello, planteó, durante una conferencia de prensa en Bogotá, en el marco de la asamblea del BID, que el aumento mínimo del capital ordinario del organismo financiero regional, necesario para dar el frente a la crisis financiera global, de ser del orden de los 180 mil millones de dólares.
De esta forma, aseguró, el BID podría aumentar el nivel sostenible de préstamos a las demás naciones de la región a US$18 mil millones por año.
Dijo que un aumento de capital del nivel que propone representa una suma a pagar en cuatro años de US$7,200 millones, monto evidentemente irrisorio si lo comparamos con los más de US$700 mil millones que sólo los Estados Unidos ha inyectado a la economía de ese país.
Refirió que cita a Estados Unidos porque fue allí donde se originó la crisis, además de que posee el 30 por ciento de las acciones del Banco.
Afirmó que, ante la crisis actual, los gobiernos de la región es obvio que tienen el financiamiento como única salida.
Nuevos préstamos
El nuevo financiamiento firmado el pasado fin de semana por el secretario de Hacienda y el presidente del BID, Luis Alberto Moreno, por un monto de 400 millones de dólares, unos 10 mil 600 millones de pesos, estará en su mayor parte en manos del Banco Central que a su vez lo canalizará a los bancos comerciales y estos finalmente al sector productivo.
Otro préstamo por 60 millones de dólares, unos dos mil 130 millones de pesos, será utilizado en el apoyo de la estabilidad macroeconómica y reformas institucionales y jurídicas, mientras que el otro préstamo, por 40 millones de dólares, aproximadamente mil 420 millones de pesos, estará dirigido a apoyar el proceso de recuperación de las empresas distribuidoras de electricidad y la instalación de nuevas redes de distribución eléctrica.
El préstamo de los 400 millones de dólares, para financiar el restablecimiento de los créditos al sector productivo, está pautado a amortizarse en cinco años, con un período de gracia de tres años, a la tasa libor de interés.

