Pekín. EFE. La China contemporánea es aún desconocida en América Latina y el continente necesita un Centro de Estudios Latinomericanos sobre China integrador del conocimiento de los expertos para lograr el diálogo en beneficio mutuo, dijo hoy a Efe el embajador de Chile en Pekín, Fernando Reyes Matta.
Para América Latina, China es un actor principal en la construcción del nuevo orden mundial, pero aunque se sabe mucho de la China antigua, no tanto sobre los mecanismos por los que se rige hoy este gigantesco mercado y futura potencia, manifestó Reyes Matta, que dejará su puesto el 20 de abril, tras cuatro años en China.
El embajador destacó que existen redes sobre estudios asiáticos, pero no un Centro regional latinoamericano dedicado a China, y los expertos podrían ayudar mucho como hacen los académicos chinos que analizan a todos y a cada uno de los países y emiten sus recomendaciones, que son escuchadas».
El Centro debería contar, dijo, con el respaldo de autoridades públicas y empresariales interesadas en China para que ambas se beneficien y dialoguen con Pekín, que también mostró interés.
América Latina y China somos países en desarrollo y en el continente tenemos mucho que hablar entre nosotros para entender más la relación que se da en China entre Estado, mercado y sociedad, a fin de comprender el modelo singular del equilibrio chino, afirmó.
Según Reyes Matta, el análisis del triángulo de la gobernabilidad del siglo XXI es apasionante y ese fue el título de la conferencia que pronunció recientemente en la prestigiosa Universidad de Tsingua en Pekín.
El Centro deberá sobre todo contribuir a que América Latina , que desea relacionarse cada vez más con China, comprenda a la China actual».
Antes de regresar a Chile, el embajador se mostró satisfecho de que los vínculos entre ambos países experimentaran un impulso significativo en los últimos 20 años, principalmente en la última década.
Ya hay establecida una plataforma de trabajo con el Tratado de Libre Comercio (TLC) (Chile fue el primer país de América Latina que firmó uno con China), la política de impulso a las relaciones culturales y el deseo de avanzar más en servicios e inversiones, entre otros, afirmó.

