El Día nació en los albores de este siglo para rápidamente convertirse en un periódico ágil y vanguardista, muy conectado al mundo de hoy, con un novedoso contenido con el que ejerce un responsable acompañamiento a una ciudadanía que lo ha convertido en un diario de gran credibilidad e influencia.
Sin todavía alcanzar la mayoría de edad, el fraterno matutino ha consolidado aprecio y respeto de la sociedad dominicana que valora su objetividad, elevado nivel ético y fiabilidad de oferta informativa, así como sus opciones de entretenimiento, deporte, cultura y reportajes.
A su irrenunciable compromiso con la verdad y la independencia profesional se atribuye que El Día haya conquistado en tan poco tiempo el liderazgo en circulación y lectoría, aunque el mayor lauro ha sido mantener un sólido prestigio en todos los sectores de la vida nacional.
Puede decirse que ese periódico reivindica el ejercicio del buen periodismo que caracteriza a la prensa dominicana, por lo que el 17 aniversario de su fundación constituye un motivo de mucho regocijo en el diarismo nacional para el cual el Día es un gran motivo de orgullo.
En consonancia con las corrientes modernas de la prensa, El Día se caracteriza por escudriñar el porqué de las noticias para ofrecer el lado ignorado o no descubierto de sucesos o acontecimientos relevantes, lo que convierte a sus lectores en ciudadanos bien informados y orientados.
A El Día no le tiembla el pulso para denunciar arbitrariedades o alertar a autoridades y sociedad sobre situaciones o casos que colisionan con la ley y el derecho, como también servir de canal para cualquier tipo de denuncia o queja ciudadana.
Se resalta su ingente labor de alfarero de la democracia, para lo cual sus páginas editoriales se mantienen abiertas de par en par a la pluralidad de las ideas y a la promoción del debate sano y productivo sobre temas de la agenda de urgencias nacionales.
El Nacional participa del regocijo colectivo por el cumpleaños este martes del matutino El Día, y aprovecha la ocasión para felicitar muy calurosamente a su director, Jose Patricio Monegro, al empresario José Luis Corripio Estrada y a todo su personal.

