Meteorología pronostica que lloverá a cántaros en casi todo el territorio nacional, a causa de un amplio campo nuboso que acompaña una activa onda tropical localizada a media mañana sobre la porción oriental de Cuba.
Los aguaceros previstos, más los que ya han afectado gran parte de la geografía local, pintan un panorama preocupante en torno a la ocurrencia de inundaciones y deslizamientos que pondrían en peligro asentamientos humanos levantados sobre zonas bajas o cercanas a ríos y cañadas.
Las autoridades han puesto en estado de alerta sobre inundaciones a residentes en áreas vulnerables de La Altagracia, La Romana, Hato Mayor, El Seibo, María Trinidad Sánchez, Duarte, con mayor énfasis en el Bajo Yuna.
El aviso contra desbordamientos incluye también a La Vega, Samaná, San Cristóbal, Monseñor Nouel, Sánchez Ramírez, San Pedro de Macorís, San Juan, Elías Piña, Peravia, Azua, Monte Plata y el Gran Santo Domingo.
A pesar de esa categórica y precisa advertencia de Meteorología no se observan grandes aprestos de prevención, tales como desplazamientos de familias que viven en las áreas de peligro o el envío de brigadas de socorristas a esos lugares.
El Centro de Operaciones de Emergencia requiere del concurso de la ciudadanía a los fines de evitar que el mal tiempo cause tragedias que pueden evitarse con solo atender las recomendaciones de las autoridades.
Ante el pronóstico de intensas y prolongadas lluvias, acompañadas de tormentas eléctricas, es aconsejable que los mentados grupos populares, al menos pospongan las convocatorias de paros y protestas hasta que se despeje el cielo.
Lo menos que se puede reclamar es que autoridades y comunidades mancomunen esfuerzos para aminorar los daños humanos o materiales que causan los ríos incontrolables o los deslizamientos de tierras desprendidas desde zonas altas por la presión de las aguas que desparraman las nubes.
Ante el pronóstico de lluvia a cántaros, se impone activar los mecanismos oficiales y comunitarios de prevención para que no se repita la historia de tragedia y calamidad.

