MOSCU. AP. La capital de Rusia se refrescó por una tormenta copiosa que alivió en parte un calor sin precedentes, pero decenas de incendios forestales siguen ardiendo cerca de Moscú al tiempo que se detectaron nuevas llamas cerca del principal centro de investigación nuclear del país, informaron el viernes las autoridades.
La ciudad permanece aún libre de las nubes de contaminación que la sofocaron días antes, aunque los meteorólogos predijeron que el humo de los incendios forestales podría volver a perturbar a la ciudad en el transcurso del viernes si el viento cambia de dirección.
El Ministerio de Situaciones de Emergencia de Rusia informó que sus cuadrillas han reducido la superficie afectada por los incendios, pero que más de 500 continúan ardiendo en el país, entre ellos 29 en la periferia de Moscú.

