Mientras se demora una salida, más cerca se pone la economía estadounidense de entrar en recesión.
Una crisis en la primera economía mundial agravaría tormentas como la que se cierne sobre la Unión Europea e impactaría en el resto del planeta. La directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, advirtió que la principal amenaza es la falta de un acuerdo entre republicanos y demócratas para evadir el abismo fiscal a que está abogado la economía estadounidense.
El presidente Barack Obama está concentrado en su proyecto de elevar los impuestos a los ricos, pero la oposición estima que cualquier salida tiene que contemplar grandes recortes del gasto público.
La directora del FMI recomendó una salida equilibrada, pero es precisamente en ese aspecto donde las partes no han podido ponerse de acuerdo.
El caso es que si antes del 1 de enero no se ha llegado a un acuerdo la crisis en la economía mundial no tardaría en sentirse.
