Opinión

AL DÍA

AL DÍA

Los textos históricos escritos hasta hoy acerca de la tiranía de Rafael Trujillo –investigación y testimonio-, como otros que tratan el tema militar de 1961 hasta estos días, permiten concluir con claridad y en base a los hechos que las Fuerzas Armadas no son organismos de combate sino de represión y de oportunismo político.

 El tirano se dio el lujo de “organizar” y armar a un ejército de tierra, mar y aire que quizá no tenía par en América Latina pero sólo en cuanto a personal, transporte, armas, aviones y barcos.

 En todas las veces en que se presentó la oportunidad de que esas Fuerzas Armadas combatieran tuvieron que utilizar la superioridad numérica y de armamento y la ayuda de la delación y la traición de campesinos y de supuestos insurgentes para salir del paso.

 Ocurrió en 1930, cuando el levantamiento del general Cipriano Bencosme, en Moca, cuando Trujillo trató de utilizar por lo menos dos o tres aviones contra los insurrectos en El Mogote.

 Y volvió a ocurrir en junio de 1931 para sofocar la rebelión del general Desiderio Arias en Mao, quien fue asesinado por la delación de alguien a quien creyó partidario pero que había sido comprado por el tirano.

 En 1949 fue notoria la participación mercenaria de los campesinos contra los expedicionarios por Luperón, igual que en 1959, con una aviación mucho mejor armada cuyos bombardeos con “fósforo blanco” o “napalm” hicieron muy poco daño a los antitrujillistas pero devastaron bosques de la Cordillera Central .

 Los expedicionarios por Constanza enfrentaron a un ejército trujillista sin preparación ni mística de combate, desorganizado por la cobardía de la mayoría de sus jefes, oficialidad y tropa.

 Y lo mismo ocurrió con los desembarcos por Maimón y Estero Hondo, el primero que no llegó a presentar combate y el segundo cuyos últimos sobrevivientes fueron asesinados en setiembre.

 La “mística” de los soldados y de los campesinos en Constanza fue la de que podrían tomar como botín de guerra el dinero que varios de los expedicionarios traían como apoyo del movimiento guerrillero que trató de instalarse desde  el 14 de Junio de 1959.

 Los expedicionarios, en mayoría, fueron capturados o se entregaron y, torturados y amarrados, fueron asesinados por “Ramfis” Trujillo y la oficialidad de la Aviación Militar en la base aérea de San Isidro.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación