Opinión

AL DÍA

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Años e hijos, nietos y bisnietos después, el Centro Cultural Perelló, inaugurado en setiembre pasado y con 10 mil 200 metros de construcción, es mucho más que la biblioteca que soñó Manuel Perelló Báez.

El adelanto tecnológico, que todavía no obsoletiza a la biblioteca, prefiere hablar de Medioteca, que es lo ya instalado en el CCP para la consulta científica y literaria de los estudiantes de Baní.

La biblioteca del sueño del “pater familiae” ha empezado a reunirse con títulos que testimonian y hacen la historia de Peravia y su participación en la cultura dominicana, de la agricultura al arte, de la literatura a la historia, de la música hasta la sarandunga.

El diseño de la obra es del arquitecto Pedro J. Borrell, la construcción del ingeniero Jaime Batlle y el mural cerámico de Said Musa, que en una de las paredes exteriores del Centro dibuja a Baní con “una mirada de color”.

Las facilidades: un auditorio con capacidad para 150 personas, un salón de exposición de 215 metros cuadrados (donde se expone parte de la colección pictórica histórica del Banco Popular), la Mediateca, un aula para 60 estudiantes y una cafetería.

Entre paseos y jardines interiores con sus plantas identificadas a manera de lección botánica. El director es Ismael Díaz Melo y la subdirectora Julia Castillo.

En el auditorio se recibirá cada mes, en un reencuentro, a banilejos que se hayan destacado fuera de la provincia. No “reconocimiento” ni “homenaje” sino reencuentro de Baní con esos banilejos y de esos banilejos con Baní.

Escondido, aquel pueblito que ahora es barrio a la entrada de Baní, no “le queda chiquito” al Centro Cultural Perelló como edificación ni como idea de instrucción, educación y formación de la comunidad.

Como el merengue no “le queda chiquito” a la sinfonía ni la pintura al dibujo aborigen de las cuevas ni el “perico ripiao” a la sinfónica o a la filarmónica.

En lo que cultura significa toda la actividad popular, el CCP busca ponerse a la altura de Escondido, de Baní, de Peravia del dominicano y, más importante, de lo dominicano.

A cuarenta y cinco minutos de Santo Domingo, y en el traspatio de todas las casas de Baní y sus municipios, el Centro Cultural Perelló ha empezado a servir la información, la instrucción y la educación necesarias a la formación local y nacional.

El Nacional

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