1.- El modelo caucásico de la belleza de consumo ha convencido a las mujeres de que el lacio es el pelo natural.
2.- El modelo caucásico de la belleza de consumo ha convencido a las mujeres de que la cirujía plástica o reconstructiva es lo único que establece y afinca su autoestima.
Alisar un pelo crespo cuesta entre 300 y 600 pesos en los salones de las clases pobre y media.
A la mujer del pueblo y de la clase media se le ha obligado a aceptar la regla social de que su pelo debe ser lacio y hace cuanto pueda para alisárselo en el salón por lo menos una vez cada semana o quincena.
Las de clase media pudieran pero no las del pueblo, aunque lo hagan.
Además, y como se trata del modelo caucásico de la belleza del consumismo, es reconmendable teñir el pelo alisado, rubio nórdico o rojo Lucifer.
(Cuando llueve, nótese que las mujeres pobres y de clase media baja que transitan a pies por las calles se protegen del agua no la ropa y el cuerpo sino el pelo, que pudiera estar recién alisado).
Lo de la cirugía plástica o reconstructiva, para las mujeres del pueblo, se queda en un sueño, en la ilusión de poder hacerlo sólo si toca la suerte de un palé o un loto.
Pero las mujeres de clase media baja, mediana y alta-, están dispuestas a la inversión, aunque las de los primeros dos estratos deban, para ello, endeudarse de la forma más irracional.
Por lo general, las operaciones de estética o reconstructiva afectan a la cara de la mujer; la nariz, los párpados caídos, las bolsas bajo los ojos, la nariz, la barbilla, los pómulos y, de manera principal, las arrugas en la frente y en las comisuras de los ojos.
Terminado el trabajo, lo primero que consigue es que todas las operadas se parezcan. Quizá haya una moldura para el tipo de operación que mejora la cara y que la hace bella, lo que, según la prédica de la ideología consumista, eleva la autoestima de la mujer.
Otras pasan también a la liposucción, que elimina los chichos de la barriga, y las hay que se corrigen los muslos, las piernas, las nalgas y los pies.
En realidad, y aparte de un gasto que para las mujeres de la mayoría es prohibitivo, el alisado del pelo y la cirugía plástica o reconstructiva del modelo caucásico de la belleza de consumo es una aberración.
El 85 porciento de esas mujeres, como un elevado porcentaje de las de clase media, viene de una mezcla racial o de un mestizaje que, por lo general, otorga al ser humano rasgos que no son caucásicos, como el pelo crespo, el color de la piel negro u oscuro y las formas voluptuosas del cuerpo.

