¿Ausentes de qué?
Resulta y viene a ser que 48 de los asambleístas que debieron asistir el 17 de setiembre a la discusión del artículo 30 de la nueva Constitución brillaron por su ausencia.
El número alcanza a un 22.9% del total de 210 senadores y diputados de la Asamblea Revisora.
Los presentes, 162, un 77.1%, aprobaron tal y cual el artículo, divididos en 128 a favor y 34 en contra.
Los miembros del Partido de la Liberación votaron 55 a favor y 32 en contra. Los del Partido Revolucionario, 59 y 2.
No hay un dominicano con dos dedos de frente que piense que esos 48 asambleístas tuvieron problemas médicos que obligaran a sus ausencias: muertes o quebrantos de familiares o audiencias judiciales o cualesquiera otras razones que las validarían.
Con las elecciones congresuales a tiro de varios meses, la clase dominante y la iglesia, que apoyaban tal y cual el artículo 30, senadores y diputados decidieron no correr el riesgo de que desde púlpitos púrpura y cenáculos del poder permanente se les pusiese trabas para sus aspiraciones reeleccionistas.
Porque a todos los 48 hay que suponerles un voto a favor de que el artículo 30, por lo menos, consagrara la interrupción del embarazo por razones médicas o de violación o incesto. No quisieron emitir un voto de conciencia, dado que el PRD había bajado la línea de votar a favor y el PLD había dejado a la conciencia de sus senadores y diputados tomar la decisión.
¿Pero fue esa la medida tomada por el PLD con relación al voto de sus senadores y diputados o encubrió una línea de voto a favor transmitida por abajo?
Como en el país hay tantos problemas y suceden tantas cosas, ya el asunto del artículo 30 de la nueva Constitución debe haber sido olvidado, salvo por las mujeres y hombres de conciencia que lo tienen como una amenaza de muerte y de tortura para el género que concibe, gesta y da a luz a seres humanos.
Y salvo el caso de otras columnas y de la presente, como de aislados comentarios de periodistas en los diferentes medios electrónicos, el muerto con tierra tiene y lo es el debate acerca del artículo 30.
Como también la presencia forzada de 162 y la ausencia forzada de 48 asambleistas.
Como también determinar a cuál cabe mayor inconciencia e irresponsabilidad, si a los que fueron a bailar de acuerdo con la mano de su titiritero o a los que decidieron no tener parte en el asunto, de espaldas a sus madres, esposas, hijas, hermanas y en general a la mujer que es la mitad del mundo y la madre de la otra mitad.
