Acerca de la Refinería
1.- Paradojas. Un cierto colonialismo de izquierda propugna porque la mitad de la Refinería de Petróleo sea vendida a un país productor.
Los promotores de esa tendencia ideológica, que sin saber cosa alguna de negocios habían concertado esa venta con Venezuela y el presidente Chávez, quedaron con la cara larga cuando el país suramericano y su gobierno desestimaron la operación.
Chávez y Venezuela ponen casi manos a la obra a la construcción de una refinería en China, a un costo de seis mil millones de dólares, en copropiedad con el gobierno socialista de ese país.
Pero una cosa es el gobierno socialista de la China de Mao Tse Tung como se escribía antes-, y otra el gobierno demócrata-representativo del presidente Fernández, no importa que éste sea también presidente del Partido de la Liberación y dueño de las mayorías congresual y municipal.
El Presidente tiene todo el poder para hacer cuanto le venga en ganas siempre y cuando no cruce las líneas de la política de dominio que traza con mucha claridad el gobierno de los Estados Unidos, gobierne quien gobierne en el país del Norte.
En lo que toca a colonialismo histórico, no el que de forma absurda y paradójica han mimetizado cierta izquierda y ciertos izquierdistas, es patrimonio de la derecha y del centro.
Los dominicanos concientes y de memoria no convenenciera recordarán que en la época en que José Francisco Peña Gómez fue síndico del Distrito, sus amigos italianos le propusieron instalar como donación una industria para procesar desechos sólidos y convertirlos, por ejemplo, en un material muy parecido a la madera que se usa, y se importa, en la construcción chipboard.
El autollamado síndico histórico rechazó la oferta de los amigos italianos porque en el país no había profesionales y técnicos capacitados para operar esa industria de transformación de basura en un producto útil y comercial.
Colonialismo, también, aunque con un marcado sesgo de lo que el siquiatra y escritor Antonio Zaglul llamaba la autosubestimación del dominicano y de lo dominicano por los dominicanos.
La verdad, en cuanto a la Refinería, es que un consorcio de grandes firmas dominicanas hizo una proposición que ni siquiera fue tomada en consideración, habida cuenta de que los promotores de Chávez y de Venezuela en el país quisieron imponer la posibilidad de que ese presidente y su país adquirieran la mitad de la propiedad de la empresa.
Lo que al final, y sin que ellos mismos ni otra gente lo esperara a la cabeza de los cuales hay que colocar al secretario de Hacienda Vigente Bengoa-, se anunció que Chávez y Venezuela desestimaban la posiblidad de hacer el negocio con Dominicana y el presidente Fernández.

