Las últimas noticias nos traen este manojo de bellezas propias para tontos, excepto una. La viuda del coronel González asegura creer que a su esposo no lo mandó a matar Figueroa Agosto, ni oficiales, y menos gente del gobierno. Ella no supo decir quienes fueron. Debieron haber sido, entonces, los dirigentes del Club Los Miñarros, los cabecillas de los grupos de oración carismáticos de Los Alcarrizos y la Junta Directiva de Comité de Amas de Casa La Mano de Dios.
A los que sí apresaron fue a los hijos de machepa, que mataron a los tres policías en Los Girasoles, por la delincuencia en alza cuya culpa recae en los malos ejemplos que dan los asesores de la Asociación Campesina de Guayajayuco y los del Comité Ejecutivo de la Asociación de Carteristas Encubiertos de la Calle el Conde.
Quitaron, de fea manera a los directores de las Edes, y pusieron en su lugar a tres extranjeros. No servimos como administradores, somos corruptos y el descalabro del sistema sigue igual, a pesar de que los pendejos ahora la pagamos al triple, con apagones incluidos, pero eso es responsabilidad de la Junta Directiva de los Campesinos sin Tierra de Jumunucú, y del Núcleo de Comerciantes Un Nuevo Amanecer del Batey Hormiga.
Organismos reclaman un alto a la corrupción gubernamental, pero ésos son un grupo de envidiosos que se olvidan de que águila no caza moscas y sólo quieren entorpecer la labor desprendida de funcionarios que se han propuesto echar pa lante al país. La corrupción ha llegado más allá de cuando detenía frente a la puerta de un despacho), los verdaderos responsables son las miembras del Comité de Festejos de la Federación de Costureras de Maimón, los presidentes advitan de la Unión de Sepultureros del Cementerio Cristo Redentor, el Consejo Superior de Pastores de las Iglesias Budistas Arroyo Cristalino y, por supuesto, el que escribe algo más que salud.

