Probablemente él no sabe que hay más de diez candidatos a la presidencia de su país, y que los gastos desmedidos de sus campañas, aparte de lo que invierte el narcotráfico, la estará financiando junto a otros nueve millones de pendejos.
Es casi seguro que él desconozca que su esfuerzo de andar acarreando vacas, a pesar de tener una sola pierna, junto al de otros dominicanos, es lo que ha ayudado a crear riquezas para que su presidente haya podido salir a pasear, con sus amigos y familiares, y lucírsela hablando bonito y lanzando cuantas propuestas le venden que le permitan presentarse como salvador del mundo, pues éste hace tiempo que ya salvó de la miseria, la inseguridad, la desidia y la abulia a sus súbditos.
Él no se ha enterado que la Ley de Seguridad Social le garantiza una pensión que lo alejaría del acarreo de vacas en la peligrosa carretera Duarte, y por supuesto que ignore que ese dinero se lo han robado decenas de veces y que lo seguirán haciendo después del 20 de mayo del año que viene, como sí lo reconoce al que se le volvieron a humedecer las mejillas, con dos mudas lagrimas cargadas de impotencia, al verlo con sus muletas mientras pasaba por Villa Altagracia raudo, camino a Santiago, el que lo recrea en algo más que salud.
PD. Dado que una gran parte de los feminicidios o como quieran llamarlos, se dan por motivos pasionales, quiero copiarles un parecer sobre la mujer aparecido en el libro Narciso y Goldmundo de Herman Hesse que estoy releyendo veinte años después: Que los rasgos del desesperado semblante de la mujer que gritaba por el dolor de parto no eran muy distintos de los que había apreciado en otros rostros femeninos en medio de la embriaguez amorosa. Más adelante asegura Toda mujer es hermosa y podría hacer a uno feliz. Toda mujer tiene su secreto y encanto y su descubrimiento depara dicha.
