Insistir sobre accidentes
A mis estudiantes de Epidemiologia de la UASD les pido que sumen las muertes reportadas el año anterior de cinco enfermedades consideradas terribles por la población: Dengue, Tuberculosis, Malaria, Sida, y Sífilis y les adelanto que la totalidad de las muertes no superan los feminicidios y ni siquiera se acercan a las que acontecen por accidentes de tránsito.
A finales del mes pasado vi que íbamos ya por 395 muertos.
El tema de feminicidios lo hemos abordado de distintas maneras en esta columna, pero hoy queremos presentarles este absurdo e inhumano problema que son los accidentes de tránsito, decimos absurdo, sobre todo, porque es un serio problema de salud pública que puede reducirse con voluntad política.
La gran desgracia es que el gobierno no ha entendido que debe propiciar una política pública de salud que aplicada al pie de la letra garantice el respeto a la ley, la participación de las autoridades municipales y de organizaciones de la comunidad en una política pública saludable. Seguimos siendo el segundo país del mundo en accidentes y el primero en muertes por esos accidentes.
Se pensó, que la creación del INTRANT, serviría como tal, pero no ha sido más que otra acción clientelista para otorgar puestos, atomizar las organizaciones reguladoras del tránsito y mantener el caos.
Toda esta realidad, que debe cambiarse con un plan, como el que presenté a las autoridades hace dos años.
Hay decenas de medidas que se pueden tomar, pero no deben ser aisladas, deben estar concentradas en esa política pública que proponemos que aplicada al pie de la letra garantice el respeto a la ley, la participación de las autoridades municipales, de organizaciones de la comunidad y la incorporación de la población.

