El año pasado alarmado, por enésima vez, por el incremento de los accidentes a pesar de las leyes nuevas, del 911, del INTRANT y mil instancias y tugurios más escribí lo siguiente: “Se pensó, que la creación del INTRANT, serviría como tal, pero no ha sido más que otra acción clientelista para otorgar puestos, atomizar las organizaciones reguladoras del tránsito y mantener el caos.
La gran desgracia es que el gobierno no ha entendido que debe propiciar una política pública de salud que aplicada al pie de la letra garantice el respeto a la ley, la participación de las autoridades municipales y de organizaciones de la comunidad como esta claramente establecido en la política pública. Seguimos siendo el segundo país del mundo en accidentes y el primero en muertes por esos accidentes”.
Han pasado los meses, aprobaron un reglamento cargado de penalidades y como quiera siguen muriendo miles de dominicanos a causa de los accidentes, el pasado fin de semana hubo 12 muertos y casi un centenar de heridos y aún así no logran entender que no es con represión sola que se va a resolver el problema; en aquel entonces también plantee: “Toda esta realidad, que debe cambiarse con un plan, como el que presente a las autoridades hace dos años.
Hay decenas de medidas que se pueden tomar, pero no deben ser aisladas, deben estar concentradas en esa política pública que proponemos que aplicada al pie de la letra garantice el respeto a la ley, la participación de las autoridades municipales, de organizaciones de la comunidad y la incorporación de la población. No me han hecho caso y persisten en mantener un serio problema que es algo más que salud, en el que se nos están muriendo gente joven, dejando una secuela enorme de discapacitados y niños en la orfandad”.

