Cosas que guindando…
No voy a ir a la Plaza de la Bandera, no tengo porque ir. Siempre he sido un denunciante militante de las cosas feas que hacen nuestros gobernantes. 34 años de esta columna así lo atestiguan, y para los que creían que este gobierno cumpliría su promesa de perseguir y trancar a los corruptos, que se olviden de ello.
Estoy convencido que el archivo definitivo que favorece a ocho de los implicados en el caso de los US$92 millones en sobornos que la empresa Odebrecht admitió haber pagado en la República Dominicana es el fruto de un acuerdo de los viejos y nuevos gobernantes.
Por mucho alarde que el actual director de la Procuraduría Especializada de Persecución de la Corrupción Administrativa (Pepca), Wilson Camacho haga, sobre que son irregulares dichos archivos, y que está analizando las opciones de ley para sancionar a los responsables de esas decisiones, así como su posible revocación, no es más que bulto.
Al final eso se quedará así, pero hay que hacer la alharaca para allantar al pueblo para que siga comiendo bolas. Hace un mes salude la designación de Mirian Germán, pero ahí mismo la insté a renunciar si no apreciaba voluntad política para sancionar a los corruptos.
Fueron archivados en septiembre de 2019, pero dados a conocer después de este 16 de agosto, firmados por el exprocurador general Jean Alain Rodríguez y por el procurador general de corte de apelación Narciso José Escaño Martínez, quien fungió como titular interino.
Entre los ochos hay tres perremeistas (entre ellos el actual presidente de la Cámara de Diputados), cuatro peledeistas y un “independiente”.
Las “clases no se suicidan”, escuchaba mucho decir en la UASD, y esos poderosos se van a cuidar unos a otros mientras los pendejos andamos mendigando que nos den, por ejemplo, una pensión digna luego de trabajarle más de 37 años al gobierno y haber pasado hace rato de los 60 años como es el caso de quien les entrega a “algo más que salud”.
Por: José Díaz
asesaijd@gmail.com

