24 años con Víctor Méndez
A Víctor Méndez, que con un trato afable
acompañó 23 de estos 24 años que
lleva esta columna en El Nacional,
a pesar de que no perdía ocasión de
recordarme mi enamoramiento
de Serrat, Marlon Brando y Fidel Castro.
Tenía casi lista esta columna aniversaria cuando la imprevista muerte de Víctor Méndez nos obligó a cambiarla, pero no será en mucho porque él, en su artículo de despedida, escrito en junio de 2008, plasmó sentimientos que comparto, por el trato recibido en este periódico en el que cumplí 24 años el pasado martes.
Reitero mi agradecimiento a los que me ayudaron a ser quien fui. En lo profesional a una larga lista de nombres que debo encabezar con Miguel A. Hernández .
Naturalmente, entre las primeras deben figurar también los hermanos Silvio y Emilin Erasme Peña, sin olvidar a Huchi Lora, Bolívar Díaz Gómez y Domingo del Pilar.
¿Y qué decir de Radhames Gómez Pepin? Lo primero que debo decir de él es que por respeto (o temor) a sus palabrotas cuando siente que le fallan, siempre tuve cierta aprensión ante la posibilidad de trabajar con él.
Sin embargo, cuando las circunstancias me convirtieron en empleado de esta empresa, bajo su conducción como Director, pude darme cuenta de que su lengua tiene una mala fama que no merece porque es de los profesionales más respetuosos con los que trabajé
Me resultará extraña la Redacción de El Nacional cuando no encuentre a Víctor sentado al lado de Torres.
Se nos queda comentar las andanzas en pos de una diputación y la sorpresa al pasar días en Capotillo y 27 de Febrero comprobando la entrega de su gente, a pesar de lo que diga el jefe de Interior y Policía del que por suerte no es compañero el que celebró los 24 años de algo más que salud.

