Opinión

Algo más que salud

Algo más que salud

El aumento  y las pensiones

Os prometí tratar hoy del aumento al salario del personal de salud y la vagabundería que sigue haciendo un grupito de privilegiados con sueldos de lujo de una seguridad social que en la práctica no es más que un amasijo de articulados y disposiciones cargadas de inseguridad. Empecemos con lo último.

 Al momento de entrar el sistema de pensiones de la nueva ley de seguridad social, se desató una loca carrera por el botín de los muchos chelitos que ésta colectaría, de tal forma que recordó la fiebre del oro en los Estados de la Unión del siglo XVIII.

Bandadas de jovencitos y muchachas, engañados por banqueros ávidos de dinero, con la idea de que en la medida de que consiguieran el sí de la mayor cantidad de personas ellos mismos pasarían a ser ricos, y se les admitiría como empleados de planta y hasta socios de ese maravilloso negocio de las Aseguradoras de Fondo de Pensiones (AFP).

El enjambre de aseguradores logró su fin, y en pocos meses todos los pasibles de ser afiliados ya estaban metidos en el saco, muy apetecible por cierto, porque implicaba que los bancos, negocios de unos pocos, con dinero ajeno, podrían hacer sus otros negocios a costa de unos fondos que ahora llegarían seguro, porque no dependerían de patronos pícaros ni de un gobierno embaucador, sino que llegarían  de una tesorería independiente que, en el diseño de la ley 87-01, era una garantía de que no se perderían en el camino.

Nosotros, a la sazón miembros del Comité Ejecutivo de la entonces Asociación Médica Dominicana (AMD), encabezados por el doctor Jorge Chahín,  aguzado gremialista, vimos el bizcocho envenenado que representaba pasar al sistema nuevo de capitalización individual que se ofertaba, y recomendamos, en una campaña intensiva, que ninguno de nuestros afiliados abandonase el sistema de reparto, representado para los trabajadores de SESPAS por la ley 383 y los del IDSS amparados en la 1896. Algunos colegas habían caído en el gancho, pero al enterarse de nuestras razones pidieron echar hacia atrás sus nuevas afiliaciones y que le reconociesen su anterior afiliación en el sistema de reparto.

A cinco años de iniciar el “fantástico sistema de capitalización individual”, pintado como el paraíso por los banqueros para engatusar a obreros y empleados, se ha demostrado que lo recaudado  y proyectado 20 años más, cuando sería que estos fondos podrían ser devueltos a los cotizantes siempre y cuando éstos se hayan mantenido fijos en sus trabajos, lo que es una utopía en el inestable sistema laboral de la República Dominicana, apenas daría para una miseria que se la chuparía solo los medicamentos que esa persona de seguro estará obligada a comprar, pero mientras esa espera tétrica llega, los funcionarios de la seguridad social se embolsillan centenares de miles de pesos en sueldos, otros centenares de miles en bonos, dietas, gastos de representación mientras les ponen en la mano a los banqueros, esos mismos que viven como príncipes a costa de manejar el dinero ajeno, todo el capital para que lo inviertan en operaciones de riesgos que podría llevar a que se pierdan, y así los trabajadores ni siquiera tengan la “seguridad” de que les van a dar, al final de su vida laboral la miseria que hoy se proyecta. Ahora el gobierno también anda detrás de los fondos de pensiones para invertirlos en acciones de desarrollo. ¡Ay, mis cuartos!

Para más desgracia, tomaron una resolución semiclandestina en la que sacaban a las personas del sistema de reparto, que por lo menos tiene la garantía de que sus cuartos no se van a perder en “inversiones milagrosas” o uno de los ya habituales fraudes. Por suerte, y ante la presión del sector sindical, dieron una prórroga para que las personas que fueron sacadas inconsultamente, puedan volver al Sistema de Reparto (esto se hace, muchas veces en componenda con los encargados de recursos humanos de las empresas e instituciones, a costa de recibir su “mordida”): “El Consejo Nacional de la Seguridad Social extendió por 6 meses el plazo para el proceso de traspaso del Sistema de Capitalización Individual al Sistema de Reparto, en beneficio de los trabajadores que hayan cotizado por lo menos 15 años y que tenían 45 años de edad cuando entró en vigencia la ley”.

Ha sido tan patético el papel  comercial de estas AFP, que en su afán de quedarse con todo lo  cotizado por los trabajadores, que les ponen mil y una trabas a la hora de pagar, a pesar de que de 43,637 millones que se han recaudado, 2,785 han ido a parar a sus manos sólo por la comisión del 5%, y han tenido el “tupé” de rechazar, con argumentos baladíes, 755 pensiones de sobrevivencia, de las 1,822 solicitadas a la fecha. Definitivamente, no hay garantías en el sistema de capitalización individual y aquéllos que han sido sacados del sistema de Reparto deben hacer  lo posible por regresar. Se nos quedó lo del aumento. Lo tocaremos en la próxima de “algo más que salud”.

josed4606@gmail.com

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