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Algo más que salud

Algo más que salud

José Díaz

La desgracia de la pobreza

Hace poco, especificamente a raiz de la tragedia de San Cristóbal, se le ocurrió la soberana estúpidez de la placita propuesta por el programero devenido en funcionario público. En el pasado desastre, que solo en el tunel de la 27 dejó 9 víctimas, otro genio propuso hacer murales en la trágica pared que se desplomó.

Entre la lectura que he ido rescatando, por la ventaja de estar pensionado, y además convalesciente, encontré una de Eduardo Galeano que era propiedad de mi desaparecido amigo Narciso González Medina (Narcisazo): “El tigre azul y otros relatos” que en sus inicios trae una sentencia como mazo que sirve para todos los pobres y entre ellos para las perdidas humanas de San Cristóbal y la 27 con Gómez: “No hemos nacido en la Luna, no habitamos el séptimo cielo.

Tenemos la dicha y la desgracia de pertenecer a una región atormentada del mundo, América Latina, y de vivir un tiempo histórico que golpea duro. Las contradicciones de la sociedad de clases son aquí más feroces que en los países ricos.

La miseria masiva es el precio que los países pobres pagan para que el seis por ciento de la población mundial pueda consumir, impunemente, la mitad de la riqueza que el mundo entero genera. Es mucho mayor la distancia, el abismo que en América Latina se abre entre el bienestar de pocos y la desgracia de muchos; y son más salvajes los métodos represivos necesarios para salvaguardar esa distancia”.

Estamos en plena campaña electoral y no hay ninguna propuesta dirigida a resolver las grandes diferencias sociales y todos sabemos que volveremos a estar a merced de unos congresistas, alcaldes, regidores y un poder ejecutivo que solo buscaran sus ventajas personales y las de sus allegados y algunos correligionarios, pero…

Piensen que estamos en Navidad y olvidense de esta amarga entrega de “algo más que salud”.