II
En la entrega anterior valoramos las declaraciones del presidente Trump y el secretario Kennedy sobre la causa y cura del autismo; en nuestro país, seis meses después, se dio una controversia en las redes sociales posterior a una entrevista que hizo la presentadora Nuria Piera al doctor Ernesto Fadul porque este había dado declaraciones muy claras de que él curaba el autismo, presentando testimonios de personas que aseveraban que el tratamiento que Fadul estaba usando (dos pastillas sin identificación) habían producido mejoría en sus hijos, especialmente en el habla ninguno habló de curación, pero en la entrevista con la señora Piera, Fadul insistió en que curaba el autismo usando la Quitidina, Meticobal, Arginina y la Tirosina (el primero se usa como antiarrítmico y los otros en el área deportiva para mejorar la capacidad física. Mal usados pueden hasta causar la muerte).
Él no tiene ninguna constancia de los efectos de esos medicamentos admitiendo que son un analgésico y complejo B. Recordemos que la Leucoverina de Trump y Kennedy es B9 (acido fólico) que se ha demostrado mejora la capacidad intelectual, la sociabilidad y los aspectos emocionales.
La presidenta de la Fundación “Familia escogida”: Cristina Mena también demostró que nadie ha recibido constancia de que haya curado ningún paciente.
Tomaron por los cabellos unas declaraciones del ministro Athala que decía que no tiene ninguna denuncia de que los tratamientos del doctor Fadul hayan hecho daño, pero que lo están investigando.
El director del Conabios, José Plácido Montero aseguró que no ha recibido ninguna notificación de que Fadul está haciendo investigación en ese campo y nos quedamos con la incertidumbre de este señor, que es una figura controversial en los medios de comunicación está haciendo un negocio con este anuncio de que cura el autismo, pero al hacerlo volvemos al artículo anterior, con eso quita la posibilidad de que esos pacientes tengan una adecuada atención familiar, una buena inserción escolar, que la comunidad los acepte y los incorpore a la vida productiva. Reitero no hay cura para el Trastorno del Espectro Autista cualquier negocio en ese sentido no resulta “algo más que salud”.

