El Nacional
El economista Luís Alvarez Renta, condenado a 10 años de cárcel por el caso Banínter, aclaró hoy que no ha solicitado el indulto presidencial y que sólo procurará su excarcelación mediante una orden judicial derivada del estricto cumplimiento de la ley en lo que se refiere al tratamiento de las penas, o por decisión de los tribunales.
No tengo ningún interés personal en beneficiarme de un indulto, ni ahora ni en el futuro, y por tanto si en alguna oportunidad se presentara una solicitud o sugerencia de indulto en mi favor les solicito que la misma sea debidamente desestimada, expresó el financista en comunicación dirigida a la Comisión de Indultos a través del procurador general de la República, doctor Radhamés Jiménez.
Dijo que no aspira a ningún trato complaciente ni a privilegios, sino sólo a que se me trate con dignidad y en la medida de los servicios que a través de muchos años de trabajo honrado le he prestado a esta nación, dice en su misiva.
Indica asimismo que el Comité de Apoyo para el Mejoramiento de la Cárcel de Najayo, que preside, está en proceso de presentar una solicitud de audiencia para la evaluación de numerosos reclusos preventivos implicados en casos menores sujetos a fianza, así como de otros con enfermedades crónicas o terminales, con el objetivo de tratar de conceder la libertad a quienes no representen un peligro para la sociedad, y ayudar a descongestionar el recinto.
Explicó que la propuesta será hecha a través del procurador general de la República y el juez de Ejecución de la Pena de la provincia San Cristóbal.
El reconocido empresario condenado por el caso Baninter reiteró que es inocente, y afirmó que está condenado injustamente por la decisión de una justicia dominada por intereses particulares y políticos, a través de un viciado proceso judicial en que repetidamente me han atropellado todos mis derechos humanos y constitucionales, culminando que un bochornoso espectáculo en la Tercera Sala de la Corte de Apelación Penal del Distrito Nacional, en que ilegalmente se cambió una sentencia en las seis horas subsiguientes al momento en que estaba pactada la lectura de una sentencia original que me descargaba.

