El pacto eléctrico que se discute para ordenar el sector cuenta con un ingrediente muy favorable para colocar los puntos sobre las íes. Se trata, según el presidente de la Asociación Dominicana de la Industria Eléctrica (ADIE), Marcos Cochón, de que esta vez hay menos injerencia política en el sector. Los intereses políticos son el factor que más ha obstaculizado una solución que privilegie el desarrollo de la nación sobre el rol del sector eléctrico.
En lo que puede representar un reconocimiento para las autoridades, Cochón destacó que el área exhibe condiciones más favorables para captar inversión privada, como resultado de los avances institucionales, especialmente en la distribución y comercialización.
Si bien aclaró que persiste la injerencia del Estado, lo que es obvio, es significativo el hecho de que el sector opera con mayores controles y menos injerencia política que en otras épocas, lo que ha contribuido a bajar la percepción de riesgos de los inversionistas. Y eso es bueno.

