París. EFE. El Tribunal de lo Criminal de París inició hoy la última jornada del juicio al terrorista venezolano Ilich Ramírez Sánchez, Carlos, que esta noche podría ser condenado a una segunda pena de cadena perpetua, si se aceptan las demandas de la Fiscalía. La sesión comenzó con los últimos alegatos de la defensa, en concreto con tres abogados turcos, que denunciaron que este ha sido un juicio político ante todo en el que la decisión está tomada por adelantado.
Le siguió una breve intervención de un letrado alemán y de otro libanés en favor de Carlos, antes de la principal representante de la defensa, Isabelle Coutant-Peyre, que es también su mujer. Coutant-Peyre se esforzó en mostrar la persecución de que ha sido objeto su cliente por parte de la justicia y de las autoridades francesas, empezando por su secuestro en Sudán en agosto de 1994. Una referencia a su captura en ese país africano en una operación dirigida por los servicios secretos franceses.
La abogada también denunció el primer escándalo judicial que a su juicio fue la primera condena a cadena perpetua en 1997 por el asesinato en 1975 en París de dos agentes secretos y un informador.

