Dos testimonios impactantes en esta semana pasada, llevan a soñar una vida correspondida por democracia. Por un lado, el Paraguay sanciona moralmente a 23 senadores que votaron contra el desafuero de un parlamentario oficialista, contratante supuesto de una niñera con dinero público, impidiéndoles entrar en diferentes comercios de Asunción. Por otro lado, la repentina presencia del presidente de Uruguay, José (Pepe) Mujica, en las calles céntricas de Montevideo promoviendo volantes contra la violencia machista.
Que un país entero, motus propio, decida castigar la corrupción de sus funcionarios, suena el acto más ético de una comunidad, demostrando que no es indefensa y usa mecanismos asertivos de democracia para mostrar desprecio a la corrupción institucional.
Lo de José (Pepe) Mujica, no tiene parangón! Verlo conversar directamente con el pueblo y decirle escandalizado: “Acá, en Uruguay, mueren 40 mujeres por año”, refiriéndose a los feminicidios, mientras repartía volantes que decían “hay que saber perder”, es increíble. En un momento dado, un joven, alentado por tanta apertura democrática, le dice: “Mujica, Mujica, No se trata de perder o ganar, se trata de que somos iguales hombres y mujeres, se trata de respeto”, insistiendo en su argumento, entonces, el presidente Mujica le responde: “No, viejito, no! No te vengas a poner difícil! Dejáte de literatura! Significa que si una mujer te dio la espalda, te “amuró”, no la agarrás por el pescuezo y le das palos! Claro que hay que respetar siempre, pero hay que respetar cuando te duele!”, dice Mujica, figurando el lenguaje que su gente entiende como el hombre que se cree que pierde, mata a la mujer. El joven, solo atina a decirle: “Está bien, jefe”! Sigue Pepe Mujica caminando y entregando volantes a la gente que, incrédula, lo abraza y le prodiga cariño. Finalmente, Pepe Mujica le dice a un reportero: “Las palabras que pusimos en ese volante las pensé yo, tal vez no tienen nada filosófico ni difícil, aprender a perder!”. El reportero le pregunta: “Somos un país machista el Uruguay?” y Pepe Mujica le responde: “Y, una característica del machismo es no saber perder, creerse siempre que hay que ser ganador en toda la vida y la vida, no es así!”. Como el reportero insiste en qué tanto tienen que ver los hechos de violencia doméstica y contra la mujer con perder o ganar, Mujica responde: “Que no hay trabas culturales, entonces los sentimientos terminan transformándose en el ego y la conducta”.
¡Cuántos dominicanos tienen que aprender a perder!
Qué un presidente de la nación entienda la violencia machista, ya es lo máximo, pero que decida hacer activismo contra ella, es envidiable! (No deje de verlo:
Susi Pola
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