Desde la izquierda, Tony Bland, Chuck Person y Lamont Richardson, quienes enfrentan cargos federales por sobornos
NUEVA YORK. AFP. La justicia estadounidense arrestó y acusó el martes a 10 personas, incluidos entrenadores de básquetbol universitario como la exestrella de la NBA, Chuck Person, y un alto dirigente de Adidas de recibir o pagar sobornos para encaminar a jugadores liceales a determinadas universidades.
Los detenidos están acusados de los delitos de fraude y corrupción tras una investigación de dos años que contó con agentes encubiertos y cientos de grabaciones secretas, informó el departamento de Justicia.
“La foto del básquetbol universitario que pintan los cargos no es bonita: entrenadores en algunos de los mejores programas del país aceptando sobornos en efectivo, agentes y asesores rodeando futuras promesas como coyotes, y empleados de una gran compañía deportiva transfiriendo efectivo a familias de reclutas liceales2 (estudiantes secundarios), dijo el fiscal de Manhattan, Joon Kim, en un comunicado.
Explotan de sueños
Los acusados “explotaron los sueños de estudiantes atletas” para “enriquecerse a través de sobornos y fraude” en un ataque al espíritu del deporte amateur, añadió.
Aprovechándose de la confianza que tenían en ellos los jugadores, los entrenadores hacían que contrataran a un asesor o un agente a cambio de sobornos de 13.000 a casi 100.000 dólares cada uno, también a veces a cambio de pagos a las familias, dijo el fiscal en una conferencia de prensa.
Uno de los cuatro técnicos acusados es Chuck Person, entrenador adjunto del equipo de básquet de la universidad de Auburn. Durante los años 80 y 90, este jugador participó en más de 900 partidos en la NBA, donde era muy conocido.
Otro entrenador acusado, Anthony Bland, decía a asesores y agentes: «Puedo definitivamente moldear a los jugadores y ponerlos en vuestra falda», contó el fiscal.
Según una de las tres actas de acusación difundida por la fiscalía federal de Manhattan, Jim Gatto, director de marketing deportivo global para básquet en Adidas, se puso de acuerdo con entrenadores para pagar a atletas liceales a fin de que jugaran en universidades auspiciadas por esa marca de indumentaria deportiva.
