En la prensa de hoy leemos un cable fechado en China, en el cual se da cuenta de la polémica que allí se ha originado con un cantante de 19 años que viste ropa de mujer, que participaba en un concurso de talentos de televisión llamado Happy Boys, (una vesión China de American Idol) y que fue expulsado del mismo por su condicion de
travesti. Llama la atencion que en una nación que marcha de manera acelerada al desarrollo, y que es motivo de preocupación para el resto del mundo, se mantenga tan rígida en sus practicas moralistas. Si comparamos esa actitud con la que aquí se asume, veremos una distancia del cielo a la tierra, porque los travestis locales no solo
están en la televisión, como «‘Pedro en su casa», sino que abusando de las libertades que tenemos, llegan a niveles alarmantes, por la carga dañina y perniciosa que exhiben algunos en su accionar frente a
las cámaras. Aquí hay algunos travestis y seres andróginos en la televisión, que toman los medios en que trabajan para promover sus desviaciones de manera depravada e infame, llegando al extremo de exaltar sus aberraciones sexuales, sin ningún tipo de rubor, verguenza ni remordimiento, con la consabida carga nociva para los jóvenes y la teleaudiencia menuda que no tiene conciencia y orientación sobre algunas cosas.
No somos homofóbicos ni condenamos a nadie por sus preferencias sexuales, pero en modo alguno podemos callar frente a tanta grosería y despropósito. Por qué tenemos que aceptar que nos presenten su condición sexual estrujándonosla en la cara, como si fueramos los malos?
Si a eso se le suma la cantidad de brujos que practican exorcismos, de adivinos y charlatanes que leen cartas y hasta la taza en televisión, tendremos que concluir en que estamos muy mal. Para rematar, también hay unos alegados curanderos, que se hacen llamar »médicos naturalistas», cuyas promesas van desde curar un mal de ojo hasta el cancer, con una fórmula que alegadamente solo ellos tienen. Lo más chocante es que todo eso se admite libremente. Ni siquiera el Cardenal Lopez Rodríguez, que siempre se ha pronunciado en torno a la superchería, dice nada con relación al tema.
La televisión definitivamente se ha llenado de basura…

