¿Qué Pasa?

Arte nacional

Arte nacional

El motoconchismo de la televisión  dominicana

Cuando en el 1980 se hacían aprestos para el inicio de la televisión

por cable en el país, en una reunión con Adriano Rodríguez  en sus

oficinas de Adris Productions en la calle Santiago, le comentamos

sobre ese nuevo servicio, el empresario de la televisión  se sonrió y

nos dijo que eso sería un fracaso.

Qué lejos de la verdad se encontraba…. Pero, aferrado como estaba al

viejo sistema de la televisión convencional, manejando parte de la

programación de Color Visión, no creía en ese entonces que había

llegado el momento de barajar las cartas y repartir de nuevo.

Ya hasta por fibra optica se está enlazando a los hogares con el

servicio, algo que anteriormente se usaba para interconectar las

naciones  a través de los cables submarinos.

Ha llegado tan lejos la televisión por cable, que no hay practicamente

municipio o comuinidad del país que no esté servida por una empresa

local  de telecable.

Y naturalmente, ello ha traido como consecuencia la proliferación de

programas de televisión regionales, los cuales a veces desbordan los

criterios de racionalidad que debería primar en los mismos.

Porque cómo es posible que sólo en Hato Mayor del Rey existan tres

canales locales, servidos en el sistema de Aster, sostenidos por 30

programas de producción y realizacíon regional, 20 de los cuales  de

repente han tenido que salir del aire, debido a que se sostienen con

publicidad del gobierno, y al transcurrir las elecciones se han

quedado «sin pito y sin flauta» porque no les pagan?. Si eso es en Hato Mayor, que hay 30 programas locales, hay que imaginar la cantidad de producciones similares que habrá en toda la geografía nacional.

Todos queriendo subsistir con un anuncio del gobierrno….

No es de extrañar que en algunas agencias que manejan publicidad

gubernamental y en los departamentos de relaciones públicas de

ministerios y oficinas del gobierno, la lista de cartas de propuestas

y ofertas de publicidad alcance niveles sorprendentes, que no pueden

manejar los encargados, por su gran volúmen.

Eso es demasiado, y exagerado.

Da hasta pena lo que se publica en la prensa, en el sentido de que

ante la debacle de los programas de la televisión por cable en Hato

Mayor, algunos de los productores de programas hayan tenido que

dedicarse al motoconchismo para subsistir.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación