¿Qué Pasa?

Arte nacional

Arte nacional

 

El negocio del espectáculo ha cambiado

El mayor obstáculo que se enfrentan muchos artistas que alcanzaron fama en décadas pasadas es asimilar los cambios que se han producido en el negocio del espectáculo.

Algunos ni se han percatado de que todo ha cambiado y se han quedado atrapados en las ruedas del tiempo.

Una rápida revisión a un área del entretenimiento es ilustrativa de lo que ha venido sucediendo.

En otros tiempos los establecimientos que predominan en el espectáculo eran clubes como El Maunaloa, el Teatro La Fiesta del hotel Jaragua, a nivel multitudinario el anfiteatro de Altos de Chavón.

Ninguno de ellos son ya determinantes a partir de la apertura de los nuevos escenarios que se han establecido en las grandes plazas comerciales, como es el Teatro de Sambil, el Escenario 360, y los teatros de Blue Mall, incluyendo el nuevo local de Hard rock Café.

Las luminarias internacionales que antes se presentaban en el anfiteatro de Altos de Chavón, ahora se orientan al salón Filmore del Hard Rock Hotel Casino Punta Cana.

El Palacio de los Deportes ha tenido que ceder turno al Pabellón de Bolibol, donde se están montando conciertos.

El concierto de Romeo en Santiago será en la Barranquita.

Súmese a ello que muchas de las discotecas donde se presentan bailes con orquestas han adoptado la modalidad de no cobrar derechos de admisión o «cover», una estrategia que le permite incluir el precio de entrada en el costo de consumo de la bebida.

En fin, estamos frente a un mundo cambiante, que el que no lo asimila o se adpata, sencillamente se queda fuera.

De hecho, hay ya muchos en esa vertiente, que se resisten a esos cambios, que se verifican no solo en el espectáculo, sino también en la radio, la televisión y en la manera hasta de hacer la promoción, donde los grandes enemigos de los artistas, que en el pasado eran los piratas musicales, hoy día se han convertido en sus grandes aliados para la promoción, y virtuales dueños del negocio.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación