Las ruedas del tiempo
Las ruedas del tiempo ha propiciado un giro dramático, en las modas, las costumbres, la conducta, los estilos de vida de la gente a partir de la impronta de los «milenials», también conocidos como»generación búmerang» y «Peter Pan».
Nada está escrito, como se dice, y los valores que anteriormente prevalecían han sido transformados a los conceptos y modos de vida de una generación que se codifica en un rango etario, dificil a veces de entender hasta por aquellos que pertenecen a la denominada «generación x» o y «baby boomers».
Los sociólogos podrán dar cuenta de ello…
Lo cierto es que todo ha cambiado.
Los pantalones rotos, horodados, desvencijados y descolorados, que anteriormente eran la expresión de carenciados extremos de pobreza, hoy día son más caros que los formales.
Las camisas arrugadas son una moda «in», y quienes las usan están «up-to-date».
En el pasado a lo más que se llegaba era a perforar las orejas para colocar aretes… hoy día los «piercing» se usan además del ombligo, en la lengua, y hasta en las partes pudendas.
En la música, las casas y sellos disqueros que tan celosamente defendían sus derechos contra los falsificadores, han desaparecido ¡y los artistas tienen que recurrir a los piratas para promover su música, y pagándoles! A veces rogándoles para que su música sea pirateada y colocada en buen lugar en los denonminados «variados».
Las discotecas con la gente sentada, han sido transformadas en lounge, donde todos están parados y bailan alrededor de una alta mesa, sin necesidad de usar pista de baile alguna.
Y han surgido los denominados «drinks».
El fenómeno de las redes sociales ha venido a rivalizar con los medios tradicionales con la inmediatez de la información, y con mucha gente jugando a ser reporteros al instante, algunos con aciertos y otros con desaciertos. Pero el trabajo informativo está ahí. Y del mismo se nutren con frecuencia los medios convencionales.
Muchos son los ejemplos y referencias que se pueden enumerar con los cambios y transformaciones que se están dando en el diario vivir, y a los que necesariamente hay que adaptarse, para no perecer pisado y atropellado por las ruedas del tiempo.

