Cultura con sabrosura
En el Segundo Festival de Teatro Universitario, en Manizales, Colombia, en el que participaron agrupaciones estudiantiles de muchos países de América Latina, por primer vez conocí de los acuerdos que muchas de esas entidades sostenían con las plantas televisoras públicas de sus países de orígen.
Las escuelas de drama de las universidades aportaban el trabajo de sus estudiantes de término a las televisoras estatales, para realizar documentales, programas dramatizados y telenovelas educativas, que a la vez de servir servír de soporte a su programación, facilitaban la práctica a los alumnos.
Ahora veo que Corporación de Puerto Rico para la Difusión Pública (WIPR) iniciará este mes un reality show dirigido a estudiantes de drama del Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico, que tendrá como conductor al maestro de la dirección teatral, Dean Zayas, destinado a captar talento para la producción de telenovelas, miniseries y unitarios.
El programa servirá de taller para un grupo de cuatro a seis estudiantes de actuación, así como otros interesados en formarse en áreas de producción, como iluminación, sonido, utilería y vestuario.
WIPR, igualmente, inició un intercambio de contenidos con el Instituto de Cultura Puertorriqueña para “redigitalizar” el Archivo Histórico de Puerto Rico y poder hacer uso de documentación audiovisual en la programación.
Algo similar se debería hacer aquí entre Radiotelevisión Dominicana y la Escuela de Drama de la Dirección General de Bellas Artes, de manera que se puedan generar programas dramatizados de carácter históricos y educativos, con los cuales la programación de la planta televisora pudiera hacer un importante aporte al desarrollo del arte y la cultura.
Se hace necesario romper con el mito y la creencia de que “la cultura no vende”, como consideran algunos.
Todo depende de la manera y la forma en que se expongan los contenidos que se apartan de la dicharachera barata que nos arropa.
El problema, está comprobado, es de forma, no de contenido.

