Ahora es al Sujeto al que acusan de haber golpeado a una mujer, motivo por el cual una jueza dictó órden de arresto.
Anteriormente fue Omega el que fue acusado de maltrato a dos mujeres, lo cual plantea un comportamiento que puede caer en lo recurrente. Nadie se debe sorprender de que exponentes del denominado merengue de calle se vean envueltos en conflictos violentos donde las víctimas son mujeres. Solo hay que escuchar la carga de violencia que plantean las letras de sus temas musicales, no solo por la llamada ‘tiradera»‘ o «tiraera» como dirían los puertorriqueños, donde unos descalifican a otros para estar en el negocio, sino también por su comportamiento moral y social el cual deja mucho que desear.
Es una verguenza escuchar las entrevistas de algunos de ellos, como fue la comentada participación del denominado Sujeto en el programa Area 809 de La Mega de Nueva York. Hubo de todo, desde ataques infames en el orden personal en contra de tito Swing, hasta acusaciones de consumo de estupefacientes y amenazas públicas.
No es raro que presentaciones de »car-wash» de los denominados también mamberos terminen a tiros limpios o en una trifulca, como resultado del tigueraje que arrastran a sus presentaciones, pura expresión de la sub-cultura del barrio y de la marginalidad de la que han surgido. En cierto modo a esos pobres diablos con pinta de »artitas» no de »artistas», no se le puede exigir mucho, debido a los escasos niveles de educación hogareña que manifiestan en su formación. Mientras tanto, se continúa en el medio exaltando y dándole niveles de categoría a toda suerte de adefesios, como es el caso de una cosa horrenda denominada »Pepe» que se ha convertido en favorito de muchos jóvenes. Si no ha escuchado »Pepe» tiene usted idea de por donde andan las cosas.

