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¿Asesinó el Mossad a Arafat?

¿Asesinó el Mossad a Arafat?

 

La administración del hospital Percy emitió un boletín donde consignaba que la muerte del rais se debió a “púrpura trombocitopénia idiomática” y cirrosis. El paciente fue ingresado con dolores agudos el día anterior

 

UBI RIVAS

El 11 de noviembre del 2004, el rais Yasser Arafat moría en el Hospital Militar d’Instruction armés Percy, en Clarmont, un suburbio de París, donde fue conducido grave el 29 de octubre, entrando en coma cuatro días después, y entre otras causas, ipso facto el pensamiento universal se centró en el Mossad, el temible organismo de espionaje y safari sin vacaciones de enemigos del Estado de Israel.
La administración del hospital Percy emitió un boletín donde consignaba que la muerte del rais se debió a “púrpura trombocitopénia idiomática” y cirrosis. El paciente fue ingresado en la fecha indicada con agudos dolores estomacales.
El gobierno del presidente Jacques Chirac no dispuso practicarle una autopsia al cadáver del rais ni tampoco su bellísima esposa francesa, Suha Tawil, que dispuso su exhumación para fines de autopsia el 27 de noviembre del 2012, procedimiento que avaló el presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abás.
Entre otras versiones fue propalada el VIH como una causa probable de la muerte del más destacado líder árabe en procura de fundar el Estado Palestino, una versión perversa que se origina tanto en el sionismo como en la periodista Oriana Fallaci, del supuesto homosexualismo del rais, acusación que hace Ahmad Jibril, fundador del Frente para la Liberación de Palestina, antagónico a Arafat.
Arafat sostuvo relaciones íntimas con una egipcia, una jordana y con la periodista uruguaya Isabel Pisano, que escribió una biografía del rais, y casó en 1995 con Suha Tawil, con quien procreó una hija que puso el nombre de su madre, que se llamaba Zahwa Abul Saud.
En el acápite de su libro “Entrevista con la historia”, página primera, Oriana Fallaci describe la hermosura del principal espaldero del rais como “el hombre más hermoso que jamás haya visto”, y en una periodista que recorrió el mundo cazando entrevistas de los más famosos, ese detalle convida a una sugerencia morbosa y asaz preñada de conjeturas.
Es propicio consignar que en 2002, el gobierno israelí del premier Ariel Sharon, confinó a Arafat en La Mukata, sede de su gobierno en Ramalá, Franja de Gaza, y conociendo los recursos y tecnología que dispone el Mosaad para indagar casos y personas, no es descartable, que valiéndose de un traidor a la causa palestina, radiaran al rais con Polonio 210, una sustancia radiactiva letal, a una distancia inadvertida próxima a La Mukata.
Es la versión más socorrida que provocó el deceso de Arafat, divulgada con reiteración, la última, un cable noticioso de la Agencia de Prensa Francesa (AFP), insertada en El Nacional del 14 del presente mes, en que expertos del Instituto de Radiofísica de Lausana, Suiza, aseveran que existen trazos de Polonio 2l0 en sangre, orina, ropa interior y cepillo dental del rais.
Cabría la interrogante de que alguien de los que manejaron en principio en La Mukata la seguridad estricta del rais en sus 24 meses de confinamiento por el gobierno israelí, suministrasen Polonio 210 al máximo líder palestino, pero esa conjetura se desecha porque hasta la fecha, no se ha divulgado la responsabilidad de algún traidor que se prestase a esa felonía.
El caso de Arafat recuerda al del líder independentista puertorriqueño Pedro Abizu Campos, que falleció poco tiempo de ser liberado de la prisión de Atlanta, Georgia, comprobándose que recibió dosis graduales a distancia, a través de la ventana de su prisión, de rayos X, que causan leucemia.
En julio 2012, la cadena qatarí de televisión Al Jazira, propaló el comentario alusivo al Centro de Medicina del Hospital Universitario de Lausana, Suiza, divulgando que en las pertenencias de Arafat se detectaron trazos de Polonio 210, precisando que los efectos del Polonio 210 se disipan en cuatro meses, y el traje examinado no respondía al del rais en su sepulcro, y si respondía, se había disipado el Polonio 210.
El origen del quebranto de salud final de Yasser Arafat es menester identificarlo en su reclusión forzada por el gobierno israelí en La Mukata, quienes cuidaron de su atención en alimentos, bebidas, ropas, medicinas, penetración de radiaciones por las ventanas de su residencia, que determinarán los responsables y la verdadera causa de la muerte del máximo líder histórico de la causa palestina.
En la entrevista con Oriana Fallaci, expresó: “Es probable que yo resulte más útil muerto que vivo. Si mi muerte serviría a la causa como incentivo. Digamos también que tengo muchas probabilidades de morir; otro irá por el mundo representando a Al Fatah, otro dirigirá las batallas.

El Nacional

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